El Gobierno eleva el tono y avisa a Marruecos de que no acepta chantajes y usará todos los medios

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

La ministra de Defensa, Margarita Robles
La ministra de Defensa, Margarita Robles Emilio Naranjo | Efe

«La integridad de España no es negociable ni está en juego. Con España no se juega», afirma la ministra de Defensa, Margarita Robles

20 may 2021 . Actualizado a las 18:37 h.

El Gobierno considera que la crisis migratoria y diplomática se ha vuelto en contra de Marruecos y este jueves elevó el tono de su lenguaje hacia Rabat. «No vamos a aceptar chantajes. La integridad de España no es negociable ni está en juego y vamos a usar todos medios necesarios para garantizar la integridad territorial y vigilar las fronteras. Con España no se juega», afirmó contundente la titular de Defensa, Margarita Robles.

Indicó que Marruecos ha vulnerado las normas «lanzando» a sus ciudadanos, incluidos menores, a cruzar la frontera de Ceuta. «Espero que Marruecos cumpla las mínimas reglas del derecho internacional. Es una agresión a las fronteras españolas y de la Unión Europea y eso en derecho internacional no es asumible», explicó Robles. Aunque al cuestionar la actitud del PP llegó a encuadrar a Marruecos dentro de los «enemigos externos» de España a los que la oposición debería ayudar a «plantar cara», matizó después que no se refería al país vecino, sino al terrorismo que ataca a las democracias. La contundencia de Robles convive en el Gobierno con posiciones más templadas, como la del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que eludió hablar de «chantaje», se distanció de Podemos, que reclama la autodeterminación del Sáhara, y afirmó que «más allá de problemas y malentendidos, lo que cuenta es la voluntad de normalizar las relaciones y hacerlas mas intensas».

La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, este miércoles, en el palacio de Viana

Exteriores reconoce que la acogida al líder del Polisario está detrás del conflicto con Marruecos

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El Gobierno ya no esconde que la decisión de acoger al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, ha sido el desencadenante de la avalancha de migrantes llegados desde el lunes a Ceuta ante la falta de contención en la frontera de la Policía marroquí. El presidente de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ingresó con una identidad falsa el pasado 18 de abril en un hospital de Logroño después de que Exteriores llegase a un acuerdo con Argelia, en lo que tenía que ser una operación secreta, pero que la inteligencia marroquí descubrió y filtró a los medios. «Hay un rechazo por parte de Rabat a un gesto humanitario que se traduce en una crisis migratoria», reconoció este miércoles la ministra Arancha González Laya.

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