«Sentimos miedo, nos han invadido»

Guillermo Redondo MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Concentración en Ceuta en repulsa de la llegada de inmigrantes
Concentración en Ceuta en repulsa de la llegada de inmigrantes Reduan | EFE

Los ceutíes se enfrentaron a algo que aseguran no haber visto nunca a tal escala

19 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La noche fue larga en la zona de la playa del Tarajal. Los negocios de esta barriada de Ceuta echaron el cierre cuando vieron lo que sucedía y todavía ayer prefirieron despachar a puerta cerrada. «Al principio no sabíamos lo que pasaba, pensábamos que estaban entrando 20 o 30 personas... Ya después vimos las calles abarrotadas de grupos de gente de todas las edades», contaron desde una farmacia de la zona Fati y Ramia. «Sentimos miedo. Es que Ceuta es española, es que nos han invadido, nos han invadido», repitió la auxiliar de farmacia, Fati.

«Hay miles de personas en la calle. Está la ciudad invadida, muchos establecimientos han tenido que cerrar, hay disturbios... Esto nos parece un sueño, la situación es dantesca», explicó Carlos Lara, también desde su negocio, situado a un kilómetro de la frontera.

Los ceutíes se enfrentaron a algo que aseguran no haber visto nunca a tal escala. «La noche la pasamos con mucha preocupación porque el flujo no terminaba. Veíamos imágenes de mucha gente en la frontera», señaló José María Rodríguez, profesor del instituto Luis de Camoens. Los comercios cerraron, pero no los centros educativos, que continuaron impartiendo clases, aunque Jose María reconoció que hubo poca asistencia. «Es verdad que han faltado muchos alumnos porque los padres pensaron en la seguridad», apuntó el profesor.

La tensión e inseguridad a la que se vieron expuestos trabajadores y vecinos de los barrios próximos a la frontera provocaron que su desasosiego se convirtiese en un enfado generalizado. «Sentimos una impotencia tremenda. El Ejército está en la frontera, pero se ríen de ellos. No nos sentimos seguros y no vemos respuesta del Gobierno», criticó Carlos. En la misma línea, las trabajadoras de la farmacia exigieron a los políticos «que se dejen de tonterías, que devuelvan al jefe del Polisario al Sáhara» y que los dejen «tranquilos».