La ANC amenaza a Junts y ERC con retirarles su apoyo si fuerzan una repetición electoral

LA VOZ REDACCIÓN / AGENCIAS

ESPAÑA

Marta Pérez | EFE

«Si nos abocáis a nuevas elecciones o a un gobierno sin un plan para avanzar hacia la independencia, nunca más estaremos a vuestro lado», clama Paluzie

16 may 2021 . Actualizado a las 14:13 h.

La presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie, ha advertido este domingo a ERC y JxCat de que si se repiten las elecciones en Cataluña o si el nuevo Govern no tiene un plan para avanzar hacia la independencia «nunca más» estarán al «lado» de estos partidos.

La Asamblea ha convocado este domingo una concentración en la plaza de Sant Jaume de Barcelona, frente al Palau de la Generalitat, para exigir a ERC y JxCat que cierren un pacto para formar un Govern independentista antes de que expire el plazo límite del 26 de mayo y de que se convoquen automáticamente nuevas elecciones.

«Si nos aBocáis a nuevas elecciones o si repetís un Govern sin un plan para avanzar hacia la independencia», la ANC «nunca más estará a vuestro lado», ha afirmado Paluzie, quien ha avisado así a ERC y a JxCat de que tienen «una última oportunidad para llegar a un acuerdo»

«Tenéis una última oportunidad para no desaprovechar la mayoría reforzada salida del 14F», una «última oportunidad» para formar un Govern que gestione las «escasas competencias» autonómicas de la Generalitat mientras «trabaja por la independencia», ha subrayado.

Paluzie ha afeado a ERC y a Junts que, pese a tenerlo «todo para ganar» tras los resultados electorales del 14F, los independentistas estén ahora «más divididos y decepcionados que nunca» por las desavenencias entre estas dos formaciones.

Unos partidos, ha agregado la presidenta de la ANC, que «son capaces de malgastar lo que tenemos», una mayoría independentista en votos y escaños, debido a «luchas electorales» o por querer gestionar las «hambrunas del poder autonómico».

«La ANC ha tenido una paciencia infinita, ha ido a todas las reuniones, a perder el tiempo, a oír hablar de referendos pactados y de amnistías que nunca llegarán», ha avisado la presidenta de la ANC en su discurso ante centenares de personas que han llenado la plaza Sant Jaume, que han coreado «unidad» y «basta ya» ante el desacuerdo entre ERC y Junts.

El vicepresidente de esta entidad soberanista, David Fernández, ha lanzado también duras advertencias a los dos principales partidos independentistas: «Un aviso», ha señalado en su discurso, tras lo que ha añadido: «Podemos estar detrás vuestro empujando como ahora, a vuestro lado acompañándoos en el camino de la independencia, pero también podemos estar enfrente vuestro y esto no lo queremos».

Fernández ha pedido a ERC y a JxCat «sentido de país», «responsabilidad» y «estar a la altura del momento histórico» y de la «mayoría absolutísima» surgida de las urnas, con un 52 % de voto directo y 74 escaños: «No malgastéis este importantísimo aval, tenéis un mandato popular y es inexcusable», ha puntualizado.

«Más país y menos partido, más país y menos desavenencias», ha apostillado el vicepresidente de la ANC, que ha advertido que los independentistas están perdiendo la «paciencia y la confianza» en los partidos.

Bajo el lema «Por un Govern del 52 %», el acto ha contado también con la intervención de la presidenta de la Cámara de Comercio de Barcelona, Mònica Roca, quien ha reivindicado un gobierno «enseguida», un Govern «fuerte, cohesionado, estable y valiente» que dé respuesta a la «emergencia económica y social» derivada de la pandemia.

Para Roca, este gobierno de coalición «fuerte y estable» debe ser un gobierno de «la mayoría», en alusión a un gobierno de ERC y Junts, y «netamente independentista, excluyendo, aunque sin citarlo explícitamente, a los comunes: «¡Poneos de acuerdo de una vez!», ha pedido a los actuales socios en el Govern.

Por su parte, la CUP ha pedido este domingo responsabilidad a ERC y Junts en las negociaciones para formar gobierno en Cataluña y ha rechazado que se convoquen nuevas elecciones automáticas: «Damos por supuesto que habrá investidura».

En rueda de prensa en Barcelona, la líder de la CUP en el Parlament, Dolors Sabater, ha tachado de irresponsabilidad el hecho de que después de tres meses de las elecciones no haya Ejecutivo y se haya «entrado de nuevo en la misma dinámica de disputas partidistas y de tacticismo de la legislatura anterior».

«Quedan pocos días y ya tomamos la iniciativa de desencallar la legislatura y alcanzar un acuerdo», ha dicho en referencia a la reunión del miércoles entre las tres formaciones, y ha reclamado la unidad del independentismo.

Para ello, ha destacado la importancia de un acuerdo nacional por la autodeterminación -en sus palabras- «desvinculado de las negociaciones para formar Govern» y que esté abierto a los agentes políticos, sociales y culturales de Cataluña.

«La unidad estratégica del independentismo es un instrumento que tiene que servir para alcanzar un objetivo, y que requiere de negociaciones, consensos y concesiones», ha sostenido Sabater, y ha afirmado que la CUP está esforzándose para construirla con diferentes actores.

Sabater también ha rechazado que el independentismo apoye y legitime al Ejecutivo español facilitando su gobernabilidad «mientras haya represión y una negativa a resolver el conflicto democráticamente».

«El Estado está permanente preparado para perseguir las decisiones que tome el Parlament, está activado para impedir pronunciamientos parlamentarios sobre el referendo, la república catalana, la monarquía», y también para recortar leyes sociales, según ella.

La diputada de la CUP Laia Estrada ha pedido a Junts y ERC que «se pongan al servicio del país, que dejen las disputas tacticistas de lado y que sean capaces de resolver aquellos problemas que tengan por delante».

Ha indicado que siguen apoyando la investidura de Pere Aragonès, pero ha avisado de que la nueva legislatura deberá ser «de confrontación, de ruptura con el Estado español y que ponga el país al servicio de la mayoría de la población» desde el inicio.

«La CUP no garantizará la gobernabilidad de un Govern que ponga la Generalitat en manos del Ibex-35, de los bancos o de los fondos buitre», algo que cree que está haciendo el actual Ejecutivo catalán en funciones.