Junts aleja más la posibilidad de entrar en el Ejecutivo de Pere Aragonès

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Dolors Bassa, Quim Torra y Carme Forcadell, en una imagen de archivo
Dolors Bassa, Quim Torra y Carme Forcadell, en una imagen de archivo David Zorrakino | EUROPA PRESS

Los republicanos ya se plantean gobernar solos si desencallan la investidura

07 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La legislatura catalana sigue en el aire, con el fantasma de la repetición electoral sobrevolando la escena. A la pugna cada vez más enrevesada entre Junts y ERC para cerrar un acuerdo de gobierno, que facilite la investidura de Pere Aragonès, se ha unido una crisis interna en la formación posconvergente, donde se libra una batalla por el liderazgo entre Carles Puigdemont y Laura Borràs a 20 días de un congreso extraordinario del partido.

La purga de Jaume Alonso-Cuevillas como miembro de la Mesa del Parlamento, por cuestionar la estrategia radical de Junts, ha sido la primera señal de la pelea en el partido. La elección de su sustituta, Aurora Madaula, pondrá a prueba cómo están las relaciones entre ERC y Junts, ya que los republicanos se han resistido a confirmar si apoyarán a Madaula, del ala más radical de Junts. Y, por si acaso, los comunes reclaman un asiento en la Mesa del Parlamento. Todo depende de lo que vote Esquerra.

Tanto ERC como Junts se preparan ya para un escenario en el que no sean capaces de llegar a un acuerdo de legislatura. De momento, encallan en casi todo: en el plan de gobierno, en la estrategia común en Madrid y en la hoja de ruta soberanista, que básicamente consiste en decidir qué harán cuando en el 2023 la mesa de diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat esté bloqueada por la negativa del Ejecutivo central a autorizar un referendo. Chocan también por el papel del Consejo para la República y, sobre todo, por el reparto de poder y de consejerías.