La crisis abierta en el PP refuerza a Feijoo como barón de barones en el partido

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Casado y Feijoo en el acto del Día de la Constitución
Casado y Feijoo en el acto del Día de la Constitución J. Hellín | Europa Press

El presidente de la Xunta cuestiona que Casado haya renegado del pasado

28 feb 2021 . Actualizado a las 09:59 h.

Las elecciones catalanas, en las que el PP obtuvo el peor resultado de su historia, y el debate abierto en el partido sobre las causas de ese fracaso y la estrategia a seguir para recuperar el espacio hegemónico en el centroderecha han abierto un debate interno en el PP, agudizado por el anuncio de su líder, Pablo Casado, de una ruptura con el pasado que se simboliza en el abandono de la sede nacional del partido en la madrileña calle Génova.

Esa crisis interna ha situado de nuevo al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo -que es el único que ha cuestionado públicamente la respuesta de Casado a los malos resultados en Cataluña- como la máxima referencia de la formación al margen de la dirección nacional. La influencia de los posicionamientos públicos del llamado barón de barones del PP, cuyas declaraciones, siempre medidas, son un termómetro para tomar la temperatura interna en el partido, ha puesto en guardia a la dirección nacional, que teme un cuestionamiento del liderazgo de Casado.

Razones para el debate interno

Más allá del pésimo resultado, que deja al PP en Cataluña como una fuerza marginal, el debate interno se ha desatado por tres razones. Primero, que el líder del partido cuestionara en plena campaña la respuesta del Gobierno de Rajoy al referendo ilegal del 1 de octubre. Segundo, que el PP haya sido superado por primera vez por Vox y no haya sido capaz de captar un solo diputado de los 30 que perdió Ciudadanos. Algo que Feijoo calificó como una «doble derrota». Y tercero, que Casado haya reaccionado a esa debacle renegando del pasado del PP y anunciando el abandono de la sede de Génova.