Siete detenidos y tensión frente al edificio de la Policía Nacional en Barcelona en las protestas en apoyo a Hasel

M. A. Alfonso, Mateo Balín MADRID / COLPISA / EUROPA PRESS / EFE

ESPAÑA

Los radicales arrojaron, este domingo, papeleras y botellas a los Mossos que custodian los alrededores de la comisaría de la Policía Nacional en la barcelonesa vía Laietana
Los radicales arrojaron, este domingo, papeleras y botellas a los Mossos que custodian los alrededores de la comisaría de la Policía Nacional en la barcelonesa vía Laietana NACHO DOCE

La Generalitat critica por primera vez los disturbios y los califica como «puro vandalismo»

22 feb 2021 . Actualizado a las 10:44 h.

Las protestas violentas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel se extendieron este domingo a Bilbao, aunque Barcelona ha sido por sexta noche consercutiva el epicentro de los disturbios. Los radicales se concentraron esta noche en el acceso a la estación de tren de Sants, donde los Mossos tuvieron que desplegarse para evitar que asaltasen el recinto.

Ante el fuerte cordón policial, los concentrados, que portaban una pancarta con el lema «Nos habéis enseñado que ser pacíficos es inútil», se desplazaron desde Sants hacia el centro de la ciudad, donde se reprodujeron las algaradas en las inmediaciones de la comisaría de la Policía Nacional en la vía Laietana.  

Finalmente, las protestas quedaron disueltas a las 22.00 horas con siete detenidos.

Los Mossos d'Esquadra han informado vía Twitter de que cinco de los detenidos habían roto los vidrios de un establecimiento de ropa del paseo de Gràcia y estaban robando, y los otros dos están detenidos por desórdenes públicos.

Un policía ha resultado herido durante las cinco detenciones por los desperfectos en la tienda.

El Palau

Un grupo de jóvenes encapuchados ha intentado atacar, de nuevo, el edificio modernista del Palau de la Música, lo que ha impedido un hombre, que se les ha encarado. el hombre, que llevaba una senyera en la mano, les ha dicho, contundente, «el Palau de la Música no se toca» y les ha pedido que se fueran.

El grupo ha optado por hacerle caso y ha dado media vuelta para dirigirse en dirección a Via Laietana, donde se producían algunos momentos de tensión ya que diversos manifestantes han lanzado objetos contundentes contra los agentes que custodiaban el edificio de la Policía Nacional.

Un encapuchado destroza los cristales del escaparate de una tienda de ropa en Barcelona, el sábado por la noche, mientras otros saqueadores roban los maniquíes y las prendas
Un encapuchado destroza los cristales del escaparate de una tienda de ropa en Barcelona, el sábado por la noche, mientras otros saqueadores roban los maniquíes y las prendas NACHO DOCE

Tensión en Cataluña

Los primeros disturbios por el encarcelamiento de Pablo Hasel sorprendieron a los partidos secesionistas en plenas negociaciones por el futuro Gobierno de Cataluña tras el 14F y con un Ejecutivo dividido entre Junts y ERC. Desde la Generalitat, primero se puso el foco en la actuación de los Mossos d'Esquadra señalando que «las manifestaciones en el siglo XXI no pueden terminar con heridos». Pero tras cinco noches seguidas de algaradas, el consejero de Interior, Miquel Sàmper, ha acabado calificando los actos violentos como «puro vandalismo».

 «Al principio, era evidente que era un acto de protesta por la libertad de expresión y por la injusticia de una sentencia y se ha producido una evolución a actos de puro vandalismo, a robos», justificaba su cambio de postura el consejero este domingo, en una entrevista en RAC 1.

Por la tarde, representantes de los sindicatos de los Mossos, que habían amenazado con un «plante», se reunieron con Sàmper para solicitarle una «defensa explícita» del cuerpo. Pese al malestar de los agentes, el consejero les trasladó que el sistema del orden público «tiene que revisarse» y les recordó que esta es una demanda de «un ámbito amplio de 82 diputados», en referencia a la mayoría de ERC, Junts, la CUP y los comunes.