Podemos justifica los disturbios por Hasel y lleva al límite su relación con el PSOE

Los socialistas acusan a sus socios de «alentar» los altercados, mientras que los dirigentes morados se niegan a condenar la violencia en las protestas por el encarcelamiento del rapero


Madrid / Colpisa

La tensión permanente que se ha instalado en el Gobierno escala cada día un punto más. Este jueves, el nuevo intercambio de reproches y desautorizaciones entre PSOE y Unidas Podemos llegó en plena resaca por los graves disturbios originados tras las concentraciones convocadas en Madrid, Cataluña y otros puntos de España para protestar por el ingreso en prisión del rapero Pablo Hasel. Mientras los morados evitaron condenar explícitamente los actos provocados por los manifestantes más violentos y pusieron el foco en cuestionar la actuación de los cuerpos policiales, los socialistas acusaron a su socio de coalición de «alentarlas», como señaló la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

La dirigente del PSOE se refería en concreto a un tuit del portavoz parlamentario de la formación morada, Pablo Echenique, en el que apoyaba «a los jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calles». Se publicó el miércoles, a la 21.18 horas, cuando en la puerta del Sol de Madrid y en las principales capitales catalanas se levantaban barricadas y se producía el lanzamiento de objetos contra la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra. Echenique también exigía abrir una investigación para aclarar las causas por las que una joven perdió un ojo el día anterior a consecuencia del impacto de una bala de foam disparada por los Mossos durante el inicio de los disturbios en Barcelona.

Lejos de matizar su mensaje, el coportavoz en el Congreso de Unidas Podemos, Rafael Mayoral, evitó este jueves condenar explícitamente estos actos violentos pese a ser preguntado directamente por ello. Por contra, insistió en el discurso de su partido sobre la falta de «normalidad democrática» en España para explicar el origen de las protestas. «Hay sectores que no quieren abordar los problemas de fondo, que tratan de abordarlos como problemas de orden público», afirmó.

Mayoral, uno de los dirigentes más cercanos a Pablo Iglesias, ligó la agresión de dos policías fuera de servicio a un vecino de Linares —que también desembocó en algaradas— con la respuesta policial a las concentraciones por la libertad de Hasel para cuestionar la actuación de los cuerpos de seguridad del Estado. «El problema es que cuando no se hacen las cosas bien, quienes no hacen las cosas bien no reciben reprimendas», insistió. Su compañero de partido, y presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, se limitó a solidarizarse con «los represaliados por la actuación de los Mossos».

Un manifestante pasa delante de una barricada en llamas, durante las protestas en Barcelona contra el encarcelamiento de Pablo Hasel
Un manifestante pasa delante de una barricada en llamas, durante las protestas en Barcelona contra el encarcelamiento de Pablo Hasel

Estas declaraciones cayeron como una bomba en el Ministerio del Interior, que dirige Fernando Grande-Marlaska. Desde sus cuentas oficiales cerraron filas y mostraron un apoyo total a la labor de los policías de las unidades de antidisturbios frente a «una minoría de violentos». El delegado del Gobierno en Madrid, el socialista José Manuel Franco, llegó a reconocer que se estaba «mordiendo la lengua» para evitar decir lo que piensa sobre las palabras de Echenique.

En esta ocasión, Carmen Calvo fue la socialista que con más claridad transmitió la postura de su partido. La número dos del Gobierno señaló en la cadena Ser que «una cosa es defender que una democracia sea exigente y otra alentar una situación con heridos y detenidos». Además, considera que estas manifestaciones, que amenazan con prolongarse en el tiempo, «no procedían porque no estaban comunicadas y causaron detenidos y destrozos». Acontecimientos que, a su juicio, «no tienen que ver con la libertad de expresión».

Críticas de la oposición

La oposición tampoco dejó pasar la oportunidad de ahondar en esta nueva brecha en el Consejo de Ministros. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, pidieron a Pedro Sánchez la dimisión «inmediata» del vicepresidente Pablo Iglesias. Todo, después de que los grupos de Más Madrid y Unidas Podemos en la Asamblea regional se negaran a respaldar una declaración institucional de condena ni trasladar sus «sinceros deseos de recuperación» a los policías heridos en las algaradas.

La discusión también se trasladó al pleno del Congreso. La portavoz de los populares, Cuca Gamarra, llegó incluso a comparar a Unidas Podemos con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en referencia al asalto al Capitolio del pasado 6 de enero. «Los dirigentes de Podemos han emprendido el camino del trumpismo», señaló. Por su parte, el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, cargó contra «los políticos que están haciendo una incitación a la violencia en las redes sociales», y para rematar: «¡Qué vergüenza me da el señor Echenique!». El portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal, consideró «gravísimo» el mensaje de los morados.

Ocho detenidos en Barcelona durante la tercera noche de disturbios por Hasel

Los Mossos d'Esquadra han detenido a ocho personas durante los disturbios en Barcelona en la tercera noche de protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel, condenado por la Audiencia Nacional, según cifras de la policía catalana.

Las detenciones son por presuntos desórdenes públicos, actos vandálicos y participación en lanzamientos de objetos contra la policía.

Según ha comprobado Europa Press, los disturbios se han extendido durante la noche a varias calles del Eixample, donde grupos de manifestantes han quemado contenedores y motos, han causado desperfectos en mobiliario urbano y han levantado barricadas.

Los manifestantes han lanzado piedras y botellas contra los Mossos d'Esquadra en varias calles como Aragó, Girona, paseo de Sant Joan, València, Mallorca, Llúria y Bailén.

Al menos dos agentes de la policía catalana han resultado heridos por lanzamiento de piedras, uno de ellos por un impacto dentro de un vehículo policial.

Asimismo, durante la noche se ha vandalizado al menos un comercio, una sucursal bancaria, se han arrancado señales de tráfico y quemado motos compartidas.

En algunas calles los vecinos han mostrado su hartazgo ante el peligro que suponen los incendios de contenedores y han increpado a los manifestantes desde los balcones.

Algunos incluso han lanzado objetos como macetas, según han informado a Europa Press algunos testigos.

Unos 300 manifestantes se habían concentrado desde las 19 horas en la plaza Tetuan en protesta por la libertad de Pablo Hasel, y después se han desplazado hacia la Conselleria de Interior de la Generalitat, en los aledaños.

Allí han lanzado piedras y petardos contra la línea de Mossos d'Esquadra que protegía el edificio, en la calle Diputació con paseo de Sant Joan de Barcelona.

Posteriormente han pasado ante la sede de 'El Periódico', donde también han tirado piedras contra los cristales, y han proseguido hacia la calle Aragó, cruzando contenedores y armando barricadas que posteriormente han incendiado y desde donde han iniciado el lanzamiento de objetos a los Mossos.

¿Es esto libertad de expresión? Un repaso a las frases y tuits más incendiarios del rapero Hasel

Nacho de la Fuente
El rapero leridano Pablo Hasel, durante la rueda de prensa que ofreció antes de su ingreso en prisión
El rapero leridano Pablo Hasel, durante la rueda de prensa que ofreció antes de su ingreso en prisión

Pablo Rivadulla Duró fue detenido el pasado lunes tras ser condenado a nueve meses por los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. Sus provocaciones y frases incendiarias han reabierto el debate sobre los límites de la libertad de expresión

Su nombre resuena con fuerza desde hace unos días en los telediarios, las radios, los diarios y en la calle: Pablo Rivadulla Duró (Lérida, 9 de agosto de 1988), conocido artísticamente como Pablo Hasel. El rapero catalán fue detenido el pasado martes en la Universidad de Lérida tras ser condenado a nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación y a casi 30.000 euros de multa por los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona vertidas en muchas de sus canciones y tuits.

Aunque más de 200 artistas españoles de distintas disciplinas culturales firmaron un manifiesto apoyando la libertad del rapero una semana antes de su entrada en prisión, sus excesos verbales dividen a la sociedad entre los que están a favor de que haya sido encarcelado y los que reclaman que se modifique la legislación actual para que no existan penas de cárcel por manifestar una idea o una opinión, por muy ofensiva que sea.

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