Casado responde a las críticas internas anunciando que el PP abandona la sede de Génova

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

No volverá a dar explicaciones por ningún caso de corrupción del pasado y advierte de que él también tiene un «manual de resistencia» y no dará un paso atrás por el batacazo en Cataluña

16 feb 2021 . Actualizado a las 18:12 h.

 «Cambiaremos la sede nacional del PP de ubicación. No debemos seguir en esta sede, cuya reforma está siendo investigada en los tribunales». Era su cita más comprometida desde que accedió al liderazgo del PP. Y Pablo Casado respondió a las críticas internas por los malos resultados en las elecciones catalanas con un golpe de efecto sin precedentes en los últimos años. Los populares abandonan la histórica sede nacional de la calle Génova en Madrid, estigmatizada por los casos de corrupción que investiga la Justicia y por las revelaciones del extesorero del partido, Luis Bárcenas, que trabajó allí durante décadas. Esa posibilidad se venía planteando desde hace tiempo y solo los aprietos económicos ante la reducción de las subvenciones electorales por los malos resultados la habían aplazado.

Pero Casado no se quedó ahí. En lo que denominó una «regeneración justa», anunció también una ruptura total con el pasado del partido, hasta el punto de que ni él ni ningún miembro de la actual dirección volverán a responder en público por los casos de corrupción del pasado. «Defender al partido no es justificar las acciones personales», señaló. «No vamos a volver a dar explicaciones sobre ninguna cuestión personal que no haya ido en beneficio del partido o haya podido perjudicarle. No podemos permitírnoslo con el calendario electoral que se avecina», afirmó Casado en su intervención ante el comité ejecutivo, en una reunión que se celebró de forma telemática.

 

«Debemos dejar de preocuparnos de nuestro pasado y preocuparnos más de nuestro futuro», dijo, advirtiendo de «las hipotecas no son hereditarias» y, que, por tanto la actual dirección no puede pagar «facturas» sobre las que no sabe nada. «Cualquier conducta no ejemplar no forma parte del patrimonio a defender por el PP», insistió.