Radiografía electoral de los partidos

M. L. Paz REDACCIÓN | LA VOZ

ESPAÑA

Alberto Estévez | EFE

Así son las nueve formaciones con más opciones de entrar este domingo en el nuevo parlamento catalán

14 feb 2021 . Actualizado a las 14:03 h.

En toda campaña, los partidos fijan rivales: por oposición, diferenciarse del prójimo, pero sin romper lazos por si se necesitan, o como socio prioritario. Independentistas o no saben que gobernar la Generalitat ya no es cosa de uno. Y se miden por ese cliché más que por el tradicional izquierda-derecha: ERC, JxCat, PDECat y CUP, por un lado; PSC, Cs, PP y Vox, por otro; y en medio, los comunes. El resultado afectará a toda España y podría pasar factura a Sánchez, Casado e Iglesias.

PSC | Efecto Illa y operación Moncloa

Illa
Illa PSC | EFE

El objetivo de los socialistas con Salvador Illa es sacar al independentismo de la Generalitat, más incluso que formar gobierno. Y si Illa tiene que favorecer a ERC desde fuera del Ejecutivo para que no gobierne JxCat, lo hará. Esa es la operación Moncloa. Así Sánchez se garantiza posición de fuerza para negociar apoyos con Esquerra en Madrid. El objetivo electoral es movilizar a los antiguos votantes que en el 2017 se fueron con Ciudadanos. Por todo ello, y por su carácter, Illa no entra en el cuerpo a cuerpo, y solo niega un tripartito con ERC y comunes. 

PDeCAT | La herencia de CiU y de Puigdemont

Chacón
Chacón Marta Pérez | EFE

El PDECat, heredero de la antigua Convergència, recorrió esta campaña en solitario tras su divorcio de JxCat. Pero el lastre de Puigdemont es tan pesado que le cuesta sacudírselo. Su candidata, Àngels Chacón, poco conocida, intenta marcar toda la distancia posible con el expresidente huido, cuenta con Artur Mas para pedir el voto, aboga por un independentismo sin magia y puede presumir de haber mantenido entre sus fieles a cerca de 200 alcaldes, que tienen un valor incalculable. Pero no deja de ser el sucesor del partido del 3 % de Pujol. Puede ser llave para la gobernabilidad si llega a entrar en el Parlamento.

ERC | Maldición de sondeos y desgaste de gestión

NACHO DOCE | REUTERS

A ERC varias veces las encuestas le han dado como ganador, pero nunca triunfó. Ahora también son bastantes las que le auguran una victoria, pero no se descarta que la maldición de los sondeos vuelva a caer sobre los de Pere Aragonès. Cambiaron la vía de la declaración unilateral de independencia por una «vía ancha» hacia el mismo sitio. Es decir, sumar más adeptos. Confían en arrastrar votos con mítines de los presos del procés, en especial Oriol Junqueras, e incluso del proetarra Otegi. Intentan desmarcarse de la gestión del Gobierno en el que son socios para eludir el desgaste de gobernar con los herederos de la corrupción del 3 % y de la parálisis institucional.

PPC | Salvar los muebles y el liderazgo de Pablo Casado

Alejandro Fernández
Alejandro Fernández Toni Albir | EFE

Pablo Casado confía en su fiel Alejandro Fernández para salvar los cuatro diputados de la formación y evitar lo que según los sondeos sucederá: el sorpasso de Vox. Además del ojo puesto en los de Abascal, la formación mira con atención a Cs a ver si puede pescar en su caladero. De momento, se ha llevado a Lorena Roldán, Eva Parera (concejala con Manuel Vals en Barcelona) y al empresario Joaquim Gay de Montellà. Una campaña de fichajes para levantar cabeza pues, como reconoció Casado, si no se gana en Cataluña, no se llega a la Moncloa. El PP se reivindica como la referencia del constitucionalismo en esta comunidad y su líder nacional, que se juega también su liderazgo, se ha volcado en la campaña al máximo y ha atraído hacia Cataluña a los barones populares: Feijoo, Moreno, Ayuso, López Miras y Mañueco.

CUP | Guardianes y llave de la esencia secesionista

Dolors Sabater (CUP)
Dolors Sabater (CUP) Andreu Dalmau | EFE

El objetivo de la CUP ha sido distanciarse de JxCat y ERC como esencia secesionista y evitar la imagen de ser su muleta. Todo apunta que para un gobierno independentista es imprescindible. Por primera vez ha puesto el rostro de su candidato en carteles: la exalcaldesa de Badalona Dolors Sabater, que secundó la DUI y quiere representar el «soberanismo rupturista», pero a mitad de campaña la dirección entendió que tomaba demasiado protagonismo y la corrigió cuando dijo que no apoyaría un gobierno de Laura Borràs porque está imputada. La CUP aglutina, al menos, dos almas: Endavant, más anticapitalista que independentista, y Poble Lliure, más independentista que anticapitalista. Propone un referendo de autodeterminación como muy tarde en el 2025.

JxCat | Independentismo sí o sí y esconder a Torra

ALBERT GEA | REUTERS

Junts es un partido nuevo desligado del PDCat y pariente de la antigua Convergència, con rostros de siempre. Carles Puigdemont se colocó de primero en la lista, aunque la candidata a la Generalitat es Laura Borrás, una desconocida hasta hace poco. Nació políticamente el 1-O. Está imputada por corrupción y eso podría restarle el apoyo de ERC y CUP para ser investida. El siguiente en la lista es un xenófobo, Joan Canadell, que habla de colonos para referirse a los catalanes sin pedigrí. Si el independentismo supera el 50 % de los votos reactivará la declaración de independencia. Salvador Illa (PSC) es su rival a batir porque es parte de «una operación de Estado». Siembra dudas de que ERC se puede ver tentada de repetir un «tripartito» con comunes y PSC, los del 155. Hace solo un año que Borràs dejó de ser consejera y se permite criticar al Gobierno de coalición del que formó parte, para desgastar a ERC. Quizás por eso escondió a Quim Torra en la campaña.

Comunes (Podemos)| Del derecho a decidir a socios del PSC por obligación

Albiach
Albiach Quique García | EFE

Si fueran gallegos diríamos que no se sabe si suben o bajan. Pero son catalanes y, aun así, siempre evitaron hablar con claridad del referendo ilegal del 1-O y se inventaron aquello del «derecho a decidir». Ahora quieren pactar con el PSC, pero está por ver si se acercarán al independentismo. La valenciana Jèssica Albiach debuta como candidata. Aprovecha el tirón y la presencia en los actos de Ada Colau, más que las visitas de Pablo Iglesias (dos programadas) del que buscan reafirmar su independencia tras la debacle de Podemos en el resto de España.