El Rey preside una Pascua marcada por el ataque de oficiales retirados al Gobierno

Mateo Balín MADRID | COLPISA

ESPAÑA

Se espera que Felipe VI recuerde el deber de neutralidad política de los uniformados en un acto atípico por el covid-19

06 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El rey preside hoy en el Palacio Real el solemne acto de la Pascua Militar, la apertura formal del curso militar, en un contexto muy distinto al de las últimas ediciones. Desde que accedió al trono en junio del 2014, ha pronunciado seis discursos que pivotaron, sobre todo, en el compromiso de las Fuerzas Armadas con la Constitución y los valores democráticos, la defensa de la unidad territorial y la reivindicación de los símbolos nacionales, como la bandera, que forma parte de «todos», afirmó en enero de 2019 en los prolegómenos del comienzo del juicio contra los líderes secesionistas catalanes.

Felipe VI, como jefe supremo de los ejércitos y de la Armada, siempre se ha caracterizado por sus intervenciones formales e institucionales en la Pascua Militar, muy pegadas a la actualidad de los uniformados. Un evento en el que están presentes los diferentes representantes de los poderes del Estado, con el presidente del Gobierno a la cabeza, y la cúpula castrense al completo. Pero que, sin embargo, no ha sido utilizado por el monarca para llamar la atención sobre determinados asuntos políticos. La pandemia, como es lógico, será el primer elemento diferencial de este 6 de enero, pero además se juntan otros factores externos como la anunciada reforma de la Corona, el destierro voluntario de su padre en Abu Dabi, acorralado por las revelaciones sobre su patrimonio, y un tercer asunto inesperado que ha dañado la imagen de las Fuerzas Armadas.

Se trata de la polémica generada tras la publicación de unas conversaciones de oficiales retirados del Ejército del Aire en un chat privado, en las que se hablaba de asonadas golpistas contra el Gobierno por sus alianzas parlamentarias y la necesidad de recabar un pronunciamiento de Felipe VI como mando supremo de los militares. De forma paralela se conocieron las cartas remitidas, en el mismo sentido, al jefe del Estado por antiguos uniformados, o el fulminante cese de un mando de la Armada que publicó una polémica efeméride de la Guerra Civil en una orden de la Escuela Naval de Ferrol.