El Gobierno veta la ley de la Corona para no agitar el debate sobre la monarquía

R. GORRIARÁN MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Iglesias dará la batalla en el Congreso para regular las actividades del rey

28 dic 2020 . Actualizado a las 12:14 h.

Pedro Sánchez ha dicho no a la ley de la Corona que promueve su vicepresidente Pablo Iglesias. El presidente del Gobierno considera inoportuno centrar en estos momentos el foco político sobre la monarquía, zarandeada por las presuntas irregularidades financieras de Juan Carlos de Borbón. Pero Unidas Podemos ha hecho oídos sordos y presentará en el Congreso una proposición de ley para regular las actividades de la Casa del Rey.

El debate no es nuevo, se arrastra desde la Transición. La corona es la única institución constitucional que carece de una norma que desarrolle su funcionamiento. El Gobierno, el Poder Judicial, las Cortes Generales, el Tribunal Constitucional y un largo etcétera cuentan con leyes y reglamentos que acotan su labor. La elaboración de una norma para la monarquía viene sugerida por el artículo 57.5 de la Constitución, pero los Gobiernos que se han sucedido desde la restauración de la democracia no han encontrado nunca el momento oportuno para acometer esa tarea, como sucede con casi todo lo relacionado con la Zarzuela.

No hay previsiones legales sobre su régimen económico, los negocios, las incompatibilidades, las prohibiciones, los divorcios o los viajes privados. No las había siquiera para las abdicaciones, y el Congreso, previo acuerdo entre PSOE y PP, tuvo que aprobar a toda prisa una para dar un marco jurídico a la renuncia de Juan Carlos I en junio del 2014. El vacío legal, coinciden los expertos, es evidente. Es más, el catedrático de Derecho Penal y exvocal del Consejo del Poder Judicial, Gonzalo Quintero, considera que este Gobierno haría «el mejor favor» a Felipe VI con una ley de la corona.