Sánchez llama a Casado para renovar el Poder Judicial, pero no logra avances

Paula de Las Heras COLPISA | MADRID

ESPAÑA

El presidente Pedro Sánchez y el líder de la oposición, Pablo Casado, en una reunión en la Moncloa
El presidente Pedro Sánchez y el líder de la oposición, Pablo Casado, en una reunión en la Moncloa Eduardo Parra | Europa Press

El ministro de Justicia advierte al PP de que está «agotando los plazos de cortesía»

15 dic 2020 . Actualizado a las 22:04 h.

No solo no hay acuerdo con el PP sino que la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) va camino de convertirse en otro foco de tensiones entre los socios del Gobierno. Pedro Sánchez cumplió este martes con la promesa que hizo el pasado viernes en Bruselas y levantó el teléfono para tratar de desencallar la negociación sobre la composición del órgano de gobierno de los jueces con Pablo Casado. No lo logró. El nuevo portazo da alas a Unidas Podemos para aumentar la presión a favor de que se active ya la reforma que permitiría al Parlamento elegir a los vocales de ese órgano por mayoría absoluta y, por lo tanto, sin el primer partido de la oposición. Una presión que disgusta al sector socialista del Ejecutivo.

El PSOE no ha retirado la polémica iniciativa para evitar perder fuerza en la negociación y el propio ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, advirtió este martes al PP de que está «agotando los plazos de cortesía y gracia», después de que hayan pasado dos años desde que concluyera el mandato del actual Consejo. Sin embargo, tanto fuentes de Ferraz como del Gobierno confiesan que su puesta en marcha es poco probable. «Muchos juristas dicen que es contrario a la Constitución», reconocía hace unos días un ministro cercano al jefe del Ejecutivo.

De momento, los socialistas se conforman con apretar al PP con la iniciativa que este martes empezó a tramitarse en el Congreso casi al tiempo que Sánchez llamó a Casado, una proposición de ley que busca impedir que el Consejo General del Poder Judicial pueda hacer nombramientos relevantes —como el del presidente del Supremo o de cualquiera de sus salas, de las audiencias, de los tribunales superiores de justicia o de la Audiencia Nacional— y que no entrará en vigor antes de marzo. Pero fuentes de la dirección del grupo admiten que costó convencer a Unidas Podemos de que aceptaran dar ahora ese único paso. Los populares no parecen dispuestos a moverse de sus posiciones, al menos, hasta después de las elecciones del 14 de febrero en Cataluña. En un comunicado este martes, tras la conversación de 45 minutos entre Sánchez y Casado de la que apenas trascendió algo más que el desacuerdo y su tono «cordial», el PP insistió en que el asunto tiene que resolverse sin Podemos. Y aprovechó para recriminar «los ataques a la Corona» del socio gubernamental y el «blanqueamiento» de EH-Bildu.