El PSOE, dispuesto a allanar la gobernanza de ERC en Cataluña para aislar a JxCat

Paula de las Heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Carles Puigdemont y su asesor y vicepresidente primero del Parlamento catalán, Josep Costa
Carles Puigdemont y su asesor y vicepresidente primero del Parlamento catalán, Josep Costa Felipe Trueba | EFE

Rechaza en principio un tripartito con los de Junqueras y los Comunes

08 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El PSOE estaría dispuesto a facilitar la gobernabilidad a Esquerra Republicana de Catalunya en caso de que sea la más votada en las elecciones del 14 de febrero. Los socialistas rechazan en principio formar parte de un Gobierno tripartito con los republicanos y En Comú que, según todos los sondeos, tendría que estar encabezado por Pere Aragonès como líder de la fuerza más votada. Pero el secretario de organización, José Luis Abalos, se abrió ayer a otro tipo de colaboración. «Apoyaremos todo espacio que permita normalizar la situación política en Cataluña», dijo.

El también ministro de Transporte defendió que, si el diálogo es necesario en España, en Cataluña, hoy gobernada por una coalición de JxCat y ERC muy mal avenida, lo es «especialmente o más si cabe». «Hay una ruptura social y política y hay que intentar impedir actuaciones unilaterales que la pongan en el precipicio; todo lo que sea alumbrar nuevos espacios, dar esperanza para encarar una nueva situación cada uno con sus proyectos es positivo», insistió en TVE.

El líder del PSC, Miquel Iceta, lleva semanas asegurando que no pactará con quien defienda la independencia, pero los socialistas matizan que esa afirmación se refiere a formar parte de una coalición gubernamental o a sellar un acuerdo de legislatura con ERC. El escenario ideal, para el PSOE, sería que tras las elecciones se forme un Gobierno liderado por Aragonès -bien en solitario, bien con En Comú o con nacionalistas moderados, si consiguieran representación? y apoyado desde fuera por los socialistas catalanes de manera «intermitente».

El independentismo, aliado de la extrema derecha flamenca, se codea ahora con la catalana 

c. r.

La reunión que el vicepresidente del Parlamento catalán, Josep Costa, mano derecha de Carles Puigdemont, mantuvo la semana pasada con dirigentes de la extrema derecha independentista ha encendido las relaciones entre JxCat y ERC, muy crispadas en vísperas de las elecciones catalanas. Costa pidió ayer disculpas por asistir a un encuentro con algunos grupos independentistas que abogan por la vía unilateral y que convocaron una cita telemática para sondear una posible alianza electoral del cara al 14 de febrero. Entre los asistentes estaba el Frente Nacional Catalán, un partido independentista ultra, de extrema derecha y xenófobo.

Costa, dirigente de la máxima confianza de Puigdemont y miembro de su equipo de asesores jurídicos, ha reconocido que cometió un «error», pues se conectó al encuentro sin saber quién acudiría. Ahora se niega a dimitir como le han pedido Esquerra y la CUP y ha reclamado a los republicanos que «no instrumentalicen» a la extrema derecha. Uno de los principales aliados de Puigdemont, no obstante, es la extrema derecha nacionalista flamenca N-VA.

JxCat salió ayer en defensa de Costa. La vicepresidenta del partido, Elsa Artadi, aseguró que acudió a título personal. «Alimentar esta polémica solo hace mayor a la ultraderecha y no ayuda al independentismo», avisa.

Los choques entre Roger Torrent, presidente de la Cámara catalana, y Josep Costa han sido una constante esta legislatura, sobre todo desde la negativa del primero a investir a Puigdemont por vía telemática.

ERC ha cargado con dureza contra Costa. «La reunión fue intolerable y una vergüenza, y no cederemos con quien haga el juego al fascismo y a la extrema derecha, lleve la bandera que lleve», señalaron los republicanos. La formación de Oriol Junqueras cree que Costa debe dimitir por ir a una reunión donde había grupos ultras para ir a buscar acuerdos con ellos. El PDECat, según su candidata para el 14F, Àngels Chacón, también fue invitada al encuentro, pero no acudió.