El Gobierno aprieta al PP y acelera para limitar las atribuciones de un CGPJ en funciones

Paula de las Heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, el pasado noviembre, en la toma de posesión de los nuevos presidentes de sala del Tribunal Supremo
El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, el pasado noviembre, en la toma de posesión de los nuevos presidentes de sala del Tribunal Supremo Chema Moya

El PSOE ignora la presión de Podemos y renuncia a acometer ahora la reforma que le permitiría renovar ese órgano sin Casado

03 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Esta vez Podemos no se ha llevado el gato al agua. El PSOE está dispuesto a tramitar ya una reforma de la ley del Poder Judicial para impedir que este órgano pueda hacer nombramientos discrecionales una vez haya caducado su mandato, como ocurre actualmente. Sin embargo, mantendrá en el congelador la modificación de las mayorías precisas para poder elegir a los doce vocales procedentes de la carrera judicial en el Congreso y el Senado sin el concurso del PP, a pesar de que el martes su socio de coalición en el Gobierno le instó a no esperar más para acometerla con duros reproches al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo.

Los grupos parlamentarios de ambas fuerzas políticas registraron este miércoles una nueva proposición de ley que, de salir adelante, impedirá que, una vez concluido su mandato, el órgano de gobierno de los jueces designe a los presidentes de las Audiencias, de los Tribunales Superiores de Justicia y de la Audiencia Nacional o a los presidentes de sala y los magistrados del Supremo o del Tribunal Constitucional. Una solución de compromiso con la que liman las últimas asperezas generadas en el Ejecutivo, al tiempo que responden al portazo de los populares, que ya el lunes negaron la proximidad del acuerdo anunciado por Campo.

La renovación por mayoría, paralizada

La limitación de funciones era una de las dos patas de la iniciativa registrada el pasado octubre en la que también se proponía que los vocales jueces del CGPJ pudieran ser elegidos por mayoría absoluta en caso de que, en una primera votación tanto en el Congreso como en el Senado, no se alcanzaran los tres quintos. Pedro Sánchez decidió paralizar ese texto, según aseguró durante la moción de censura que le presentó Vox, como gesto para facilitar un acuerdo de renovación con el PP, pero solo después de recibir sendas llamadas de atención de la Comisión Europea y el Consejo de Europa y siempre dejando claro que no renunciaba a ella. En las últimas semanas, el Ejecutivo había amenazado en no pocas ocasiones al partido de Pablo Casado con sacar de la nevera la norma, molesto por los escasos avances en la negociación para renovar a los vocales que acabaron su mandato hace dos años. Pero, frente a las presiones de Podemos, la portavoz gubernamental, María Jesús Montero, abogó el martes por tomarse un «tiempo prudencial» antes de dar un paso al que también han puesto pegas las principales asociaciones de jueces, salvo la progresista Juezas y Jueces por la Democracia.