Sánchez desoye las críticas en el PSOE y mantiene a EH Bildu como aliado

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Pedro Sánchez saluda a la presidenta de Navarra, María Chivite
Pedro Sánchez saluda a la presidenta de Navarra, María Chivite EDUARDO SANZ

García-Page dice que el pacto «no tiene un pase» y es «doloroso» para los socialistas

13 nov 2020 . Actualizado a las 21:23 h.

Tras ser investido presidente por mayoría simple del Congreso, y con un margen de solo dos votos, una de las obsesiones de Pedro Sánchez era iniciar el trámite de los Presupuestos con una mayoría holgada, muy por encima de la mayoría absoluta, que otorgara a su Gobierno una imagen de fortaleza y estabilidad. Esa estrategia ha acabado sin embargo volviéndose en su contra. La mayoría de 198 votos de rechazo a las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos se ha visto ensombrecida por la maniobra de EH Bildu, orquestada en colaboración con Unidas Podemos, de presentarse como un socio preferente del Ejecutivo, lo que ha generado un fuerte rechazo entre destacados barones del PSOE.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó el tono de sus críticas afirmando que el pacto con EH Bildu «no tiene un pase» y calificando de «doloroso» el «peaje que hay que pagar» por los Presupuestos. «Veo con preocupación que Podemos nos marque la agenda y nos esté arrastrando a una esquina del tablero político que está muy fuera del sitio habitual de las grandes mayorías del PSOE», indicó Page, que aseguró que su partido está «comulgando con las ruedas de molino a la que nos obliga Pablo Iglesias».

Aunque su malestar con Unidas Podemos es notorio por tratar de dinamitar junto a EH Bildu y ERC su intento de sumar a Ciudadanos al acuerdo, Sánchez está dispuesto mantener al partido de Otegi como socio. Al jefe del Ejecutivo no le preocupan las voces de los barones que critican ese pacto porque sabe que no darán el paso de cuestionar su liderazgo. Entre otras cosas, porque carecen de poder para ello. Tras su regreso a la secretaría general del PSOE, Sánchez se garantizó el control absoluto de los órganos de dirección, blindándose tanto en la ejecutiva como en el comité federal con una amplia mayoría de afines.

 Bildu, a «tumbar el régimen»

El líder del PSOE ignoró las críticas de los barones y rechazó hacer valoraciones sobre el apoyo de Otegi a los Presupuestos y sobre las declaraciones posteriores en el Parlamento vasco del portavoz de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, en las que aseguró que ellos van a Madrid a «tumbar definitivamente el régimen». «Entre avanzar o quedarnos como estamos, el Congreso decide avanzar y España dice adiós al pasado». Eso fue lo único que comentó Sánchez.

La sobreactuación del partido de EH Bildu tras votar a favor de los Presupuestos ha complicado su hoja de ruta, que mantenía abierta la posibilidad de un pacto transversal con Cs. Impedir ese pacto era precisamente el objetivo de Iglesias y Otegi. Pero la maniobra ha enrarecido también la relación con el PNV, uno de los socios más fiables del Gobierno hasta ahora, que ha entrado en una batalla política con EH Bildu que puede acabar encareciendo el apoyo de los nacionalistas vascos a las cuentas públicas.

Arrimadas ignora los reproches de Rivera y defiende su negociación con el Ejecutivo

 G.B.

El debate de Presupuestos no solo ha provocado fricciones internas en el PSOE. La decisión de la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, de mantener abierta la negociación con el Gobierno sobre los Presupuestos a pesar del pacto entre el Ejecutivo y EH Bildu ha provocado también fuertes divergencias en el partido naranja. El exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, llegó a exigir a la dirección actual de la formación que tenga «dignidad» y aseguró que, ante lo que está viendo en su partido, se alegra de haber dimitido de la presidencia de Cs.

Arrimadas mantiene, sin embargo, su estrategia de hacer valer los diez diputados con los que cuenta en el Congreso. Este viernes, respondió a las declaraciones de Rivera defendiendo su decisión de negociar y pactar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y afirmando que lo seguirá haciendo porque considera que es «lo correcto» en un momento de «excepcionalidad» como el que vive España por la pandemia del coronavirus.

La presidenta de la formación naranja rechazó interpretar las palabras de Rivera como una crítica a la posición que mantiene actualmente el partido y recordó que él mismo argumentó en Twitter, después del revuelo causado por sus palabras, que había sido malinterpretado. «No se está refiriendo a nosotros sino a la situación actual», aseguró.