Europa golpea al secesionismo: no a los referendos sin el aval de la Constitución

adolfo lorente MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La fachada de la Generalitat mostraba ayer este aspecto tras la acción de protesta de cuatro personas contra el cierre de la hostelería
La fachada de la Generalitat mostraba ayer este aspecto tras la acción de protesta de cuatro personas contra el cierre de la hostelería Alejandro Garcia | Efe

Cataluña no entrará en la UE dando la espalda a España y su Carta Magna

09 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Europa acaba de asestar un duro golpe al secesionismo sentando las bases de cuál es la única vía legal para convocar una consulta de estas características. Y lo ha hecho cuando se acaban de cumplir tres años del referendo ilegal del primero de octubre en Cataluña que supuso, entre otros acontecimientos, la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte del Gobierno central para tomar el control del Govern y la huida a Bélgica del expresidente Puigdemont, y en plena precampaña para las autonómicas del 14 de febrero, ante las que el secesionismo sigue agitando el «Ho tornarem a fer» (‘lo volveremos a hacer’).

La Comisión de Venecia, dependiente del Consejo de Europa, acaba de advertir en concreto en sus nuevas directrices que todo referendo debe contar con el aval de la Constitución de cada país. Es decir, que episodios como el ocurrido en Cataluña en 2017 no podrán reproducirse. Y en caso de hacerse, Europa nunca lo avalaría, lo que en la práctica convierte en papel mojado toda pretensión de volver a celebrar una consulta sobre la secesión.

Así queda recogido en el documento de 17 páginas que recogen las «directrices revisadas sobre la celebración de referendos» y que fue aprobado en la 124 sesión plenaria del órgano consultivo europeo, celebrada el 8 y 9 de octubre. La victoria española, que el Gobierno de Pedro Sánchez ha optado por no publicitar en un momento clave para la investidura al coincidir con la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, queda plasmada en el artículo 1 del Capítulo II del documento, referido al Estado de Derecho. Dice así: «El uso de los referendos debe cumplir con el sistema legal en su conjunto. En particular, no se pueden celebrar referendos si la Constitución o una ley conforme a la Constitución no los prevé, por ejemplo, cuando el texto sometido a referendo es de competencia exclusiva del Parlamento». La legislación imperante, por lo tanto, seguirá siendo la Carta Magna española y la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre regulación de las modalidades de referendo.