Iceta aborta el plan de Sánchez para que Illa sea el candidato del PSC en Cataluña

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El 25 de septiembre del 2015, en la campaña de las catalanas, Pedro Sánchez y Miquel Iceta cerraron su mitin en Barcelona bailando juntos el tema de Queen «Don’t Stop me now» (No me detengas ahora). Cuatro años después, Iceta ha frenado el intento de Sánchez de promover la candidatura de Illa a las autonómicas
El 25 de septiembre del 2015, en la campaña de las catalanas, Pedro Sánchez y Miquel Iceta cerraron su mitin en Barcelona bailando juntos el tema de Queen «Don’t Stop me now» (No me detengas ahora). Cuatro años después, Iceta ha frenado el intento de Sánchez de promover la candidatura de Illa a las autonómicas Jesús Diges | Efe

El presidente pretendía aprovechar el fuerte tirón del ministro en las encuestas

11 oct 2020 . Actualizado a las 20:57 h.

En septiembre del 2015, Pedro Sánchez y Miquel Iceta bailaban el Don't stop me now (No me detengas ahora), de Queen, en plena campaña de las elecciones catalanas. Cinco años después, es el líder del PSC el que ha tenido que revolverse para detener el intento de Pedro Sánchez y de sectores del socialismo catalán de poner freno a su euforia política para que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, le sustituya como candidato a las elecciones catalanas de febrero. Una batalla que Iceta nunca pensó tener que dar frente a quien, al menos hasta ahora, era su más fiel escudero. «Lo que diga Salvador» es una frase ya mítica de Iceta para resolver cualquier discusión en el seno del PSC. Pero un error estratégico puso en riesgo su liderazgo en el socialismo catalán.

A primeros de mayo del 2019, Iceta recibió una llamada del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que le ofreció incorporarse como ministro al Gobierno que aspiraba a formar tras su triunfo en las elecciones de abril de ese mismo año. Iceta había estado siempre en las quinielas como ministrable, ya en la legislatura anterior, la de la moción de censura. El líder del PSC rechazó sin embargo la oferta de Sánchez, pero planteó una alternativa. Convertirse en presidente del Senado, cargo que se consideraba clave para impedir una nueva aplicación del artículo 155. Solo una semana más tarde, Iceta sufría el mayor fiasco de su larguísima carrera política cuando ERC votó en contra de su designación como senador autonómico y frenó en seco su acceso a la presidencia del Senado. Hoy, Iceta está pagando las consecuencias de ese error, impropio de alguien que concibe la política como pura estrategia. 

Illa sintoniza mejor con Sánchez

Una vez que se repitieron las elecciones y se cerró el pacto de Gobierno entre PSOE y Unidas podemos, fue Iceta quien propuso a Sánchez que fuera su mano derecha y hombre de confianza el que ocupara la cuota del PSC en el Ejecutivo. La cartera daba igual, porque su misión era servir de enlace entre Madrid y Barcelona. Tocó Sanidad. Pero la pandemia convirtió al filósofo Illa en hombre clave del Gobierno, multiplicando su popularidad.