El histórico dirigente Kubati reconoce el dolor de las víctimas del terrorismo etarra

Manuel Costoya
M. C. Cereijo REDACCIÓN

ESPAÑA

Kubati, en el centro, junto a Juan Olano y Haimar Altuna
Kubati, en el centro, junto a Juan Olano y Haimar Altuna Kiko Huesca | EFE

José Antonio López Ruiz, que cometió 13 asesinatos, asegura «sentirse en paz»

08 oct 2020 . Actualizado a las 20:53 h.

Uno de los históricos dirigentes de ETA, José Antonio López Ruiz, Kubati, sorprendió ayer con una concesión inusual entre los miembros de la organización terrorista. Reconocer el dolor provocado por la banda a las familias de sus más de 800 víctimas. Kubati lo hizo durante el juicio iniciado en la Audiencia Nacional contra él y el expreso de ETA arrepentido José Miguel Latasa Guetaria, Fermín. La fiscal pide para cada uno 66 años de prisión por el atentado cometido en la madrugada del 26 de julio de 1986 contra el cuartel de la Guardia Civil de Aretxabaleta (Guipúzcoa), en el que dos agentes murieron.

«Yo sé que tienen un dolor muy grande y soy consciente de eso», comentó sobre las víctimas. Pero introdujo un matiz en su discurso. Aseguró que se siente «en paz consigo mismo», a pesar de haber cometido 13 asesinatos documentados por los que pasó 26 años en prisión. Kubati calificó este reconocimiento a las familias de los asesinados como «una aportación a la nueva época que estamos viviendo, que hay que consolidar». Sin embargo señaló que no puede aceptar que se le adjudique un atentado que él asegura que no cometió como el que se está enjuiciando. «Yo he cantado todo y si hubiéramos sido nosotros lo hubiese dicho», insistió.

Esta declaración la hizo en presencia de Rubén Múgica, hijo del dirigente socialista asesinado por ETA Fernando Múgica y abogado del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), que ejerce la acusación en esta causa, al igual que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT).

Kubati está en libertad desde el 2013. Entre los 13 crímenes que perpetró está la muerte en 1986 de la dirigente etarra arrepentida Dolores González, Yoyes, por el que también fue condenado Latasa Guetaria. Más tarde consiguió el tercer grado penitenciario, situación que perdió en 1996 al reabrirse un sumario. Posteriormente se le incluyó en la llamada vía Nanclares, hasta su excarcelación definitiva.

Lemona no volverá a prisión

La Audiencia Nacional condenó ayer a 74 años de cárcel al etarra Ignacio Bilbao, Iñaki Lemona, por un atentado con lanzagranadas contra guardias civiles del cuartel de Villafranca de Ordicia (Guipúzcoa) en 1983, en el que murió un agente y dos resultaron heridos. La condena, no obstante, no le supondrá volver a prisión al haber cumplido el máximo de 30 años por otras causas.