Martín Villa defiende su inocencia en la causa argentina por crímenes franquistas

M. Balín MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Varias familiares de víctimas participan en una protesta frente a la Embajada Argentina en Madrid, este jueves, durante la jornada en que el exministro del Interior Rodolfo Martín Villa declara ante la jueza argentina María Servini
Varias familiares de víctimas participan en una protesta frente a la Embajada Argentina en Madrid, este jueves, durante la jornada en que el exministro del Interior Rodolfo Martín Villa declara ante la jueza argentina María Servini Juanjo Martin | EFE

La jueza tiene diez día hábiles para acordar su procesamiento, archivar el auto o reclamar nuevas actuaciones

04 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Rodolfo Martín Villa compareció este jueves ante la jueza argentina que instruye la querella de víctimas de los crímenes del franquismo. En un despacho del consulado del país sudamericano en Madrid, el exministro del Interior en los gobiernos de la Transición fue interrogado por videoconferencia por la magistrada María Servini. Está investigado por su presunta responsabilidad en varios episodios sangrientos ocurridos entre 1976 y 1978. En concreto, se le atribuyen delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad por las cinco muertes en un desalojo policial durante una huelga en Vitoria; el asesinato de un joven en Madrid por parte de los Guerrilleros de Cristo Rey tras una marcha pro amnistía; o el operativo policial en la plaza de toros de Pamplona durante unos sanfermines, que dejó un fallecido.

Fuentes jurídicas señalaron que Martín Villa, de 85 años, defendió su inocencia en estos hechos y alabó el papel de la Transición, la etapa puente entre el final del franquismo y la «ansiada» democracia.

La jueza Servini tiene ahora diez días hábiles para acordar su procesamiento, decretar el archivo provisional o pedir una prórroga para reclamar nuevas pesquisas. 

Apoyo presidencial

La declaración del querellado llegó con polémica. Primero porque la causa fue abierta en el 2010, luego por las trabas impuestas por las autoridades españolas para colaborar y, en último término, por el escrito de apoyo a Martín Villa enviado a Servini por 19 personalidades políticas y sindicales. Todos, claro está, alabando su papel para que no descarrilase la transición a la democracia.