La bronca parlamentaria preside la última sesión de control al Gobierno hasta después del verano

El PP asegura que con Iglesias en el Ejecutivo «las cloacas están sentadas en el Consejo de Ministros» y Vox reprocha al vicepresidente segundo sus «líos de faldas» en el caso Dina

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en la sesión de control en el Congreso.
El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en la sesión de control en el Congreso. J. HELLÍN. POOL

Madrid / La Voz

La última sesión de control del período de sesiones se ha desarrollado en el clima bronco y de confrontación que ha imperado desde el inicio de la legislatura. A pesar de que los diputados del PSOE y de Unidas Podemos han recibido con un largo aplauso al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para felicitarle por la negociación de los fondos de reconstrucción en Bruselas, la bronca no se hizo esperar. Sánchez ha reprochado al líder del PP, Pablo Casado, que su contribución a lo que ha considerado «un éxito» ha sido del «cero por ciento». Y, como respuesta, Casado ha minimizado el papel de Sánchez, señalando que ha sido un «convidado de piedra» frente al papel crucial de mujeres de Grupo Popular Europeo como la canciller alemana Angela Merkel y la presidenta de la Comisión Ursula von der Layen o la directora del FMI, Christine Lagarde.

Casado ha incidido además en que el acuerdo es una enmienda a la totalidad de los planes del Gobierno de coalición con Unidas Podemos. Pese a todo, ha adelantado que el PP votará a favor de los dictámenes de comisión de reconstrucción en lo que afecta ala sanidad y la Unión Europea.

Los ataques del PP se han centrado también en le vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, al que el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, ha acusado de ser «un fraude» que lastra a España y al Gobierno en Europa. Ha lamentado que con Unidas Podemos en el Ejecutivo «las cloacas estén sentadas en el Consejo de Ministros», en referencia a las investigaciones sobre el caso Dina, que afectan a Iglesias. «¿Qué piensa de eso de que en política no se pide perdón sino que en política se dimite?», le ha espetado al líder de Podemos, aludiendo a sus propias declaraciones en el pasado. El número tres del Gobierno ha obviado estas afirmaciones y se ha centrado en acusar al PP de «trabajar en contra de España». En tono sarcástico, se ha dirigido a García Egea para indicarle que lo ve desanimado. «Anímese, que le veo más apagado que frecuentemente. Anime a su bancada que ni aplauso le ha dedicado hoy», ha indicado. «Los que tienen mala cara son los diputados electos de Podemos en Galicia», ha respondido el secretario general del PP.

Ciénaga hedionda

Mucha más bronca ha sido la intervención de la diputada de Vox Macarena Olona, que ha calificado de «ciénaga hedionda» la investigación del caso Dina y ha aludido a los «líos de faldas» de Iglesias. Según ha afirmado, todo en este caso es «un lodazal del que este Gobierno no puede sustraerse con su silencio, ni con sus evasivas porque le hacen cómplice y abraza esas cloacas».

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, el encargado de responderla, ha escapado de la cuestión exigiendo respeto para las decisiones judiciales. La diputada del PP Belén Hoyo ha centrado su pregunta a la ministra de Igualdad, Irene Montero, en las declaraciones de Iglesias, en las que dijo que no entregó la tarjeta del móvil robado a su colaboradora Dina Bousselham para proteger a «una mujer de veintipico años». Hoyo ha instado sin éxito a Montero, pareja de Iglesias, a decir si necesita protección de un hombre. Pero también la ministra ha escapado de la cuestión, limitándose a acusar al PP de estar desesperado por los éxitos del Gobierno, de atacar la causa de la igualdad de la mujer y de realizar por ello una «oposición vil».

No habrá referendo sobre la monarquía

La otra cuestión que ha centrado la sesión de control ha sido la investigación sobre el rey emérito Juan Carlos I y la presunta ocultación de un fondo de 64,8 millones procedentes de comisiones ilegales. EH Bildu ha preguntado a la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, si el Gobierno se plantea realizar un referendo sobre la monarquía en España. Y la número dos del Ejecutivo ha contestado que «no está previsto ningún referendo», añadiendo que eso desembocaría «nada más y nada menos que en una reforma de la Constitución».

«¿Qué más tiene que ocurrir para que ustedes apoyen un referendo?», ha preguntado a la vicepresidenta el diputado de EH Bildu. «La jefatura del Estado no está en cuestión en este país», ha concluido Calvo. El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha afirmado después que el Gobierno está satisfecho con las medidas que ha tomado Felipe VI para marcar distancias con las actividades del anterior jefe del Estado y ha asegurado que «la Justicia, si tiene que actuar, actuará» en relación con las actividades del rey emérito.

A la espera de que el clima pueda cambiar, virando hacia los acuerdos entre el PP y el Gobierno en la votación de las conclusiones de la comisión de reconstrucción, al menos en lo que afecta a la sanidad y la Unión Europea, la sesión se cerraba en un clima de confrontación que amenaza con continuar cuando se abra el próximo período de sesiones, en el que se tendrán que debatir y aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La bronca parlamentaria preside la última sesión de control al Gobierno hasta después del verano