Santiago Abascal: «Yo nunca me he declarado fascista porque no lo soy»

El presidente de Vox dice que tiene «una buena relación con Pablo Casado y podría llegar a acuerdos con él». Y considera que «Feijoo compromete la estrategia nacional de su partido»


Vigo

Segunda incursión preelectoral en Galicia del presidente de Vox, Santiago Abascal (Bilbao, 1976) y hasta las elecciones habrá más. «Me implicaré mucho personalmente», dice mientras admite tener más afinidad con Casado que con Feijoo, temer el discurso de Pablo Iglesias o renegar del estado de las autonomías.

—Cada vez más perfiles económicos, sociales e institucionales reclaman que se serene la vida política. ¿Reconoce ser uno de los incitadores de la crispación?

—No. La crispación parte del Gobierno. Es una estrategia de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que ha llamado ‘inmundicia’ a Vox y que nos harán desaparecer de la vida política. Vox está fuera del consenso progre que ha aceptado el PP; nos hemos opuesto a las leyes ideológicas de la izquierda, y hemos venido a decir cosas que una parte de la población piensa pero que la clase política no defendía. El recurso de los que están en el Gobierno es decir que Vox crispa, pero aquí la crispación es la disidencia.

—¿Percibe que Vox condicione la oposición que hace el PP?

—Hay una serie de debates proscritos que Vox ha puesto encima del tablero y que el PP abandonó o no se había posicionado. Llegó Vox y parte de su electorado les exige más contundencia, y una parte del PP se puso nervioso ante nuestra claridad. Hemos determinado el debate político y obligado a la izquierda al debate en temas como la inmigración, la violencia llamada de género, debates que no hemos admitido como cerrados.

—Usted procede del PP, ¿Con quién cree que se sentiría más representado su militancia, con Pablo Casado o con Núñez Feijoo?

—No tengo una relación estrecha con Feijoo. Le conozco muy por encima, le manifiesto mi respeto, pero me siento muy lejos de su planteamiento. Sí tengo una buena relación con Pablo Casado, al que conozco desde hace tiempo y probablemente pueda llegar a algún tipo de acuerdo con él, como Vox ya ha demostrado en Andalucía, Murcia o Madrid, aunque desde una distancia gigantesca. Nuestros planteamientos requieren de una mayoría que no tenemos y que tenemos que negociar.

—¿Imagina un sorpasso al PP como en su día soñó Iglesias con que Podemos superase al PSOE?

—No. Prefiero convencer a los votantes socialistas y de Podemos de que voten a Vox, y después, si es necesario, pactar con el PP. No estamos obsesionados con el PP, no nos estamos midiendo con ellos. Queremos representar cada vez a más españoles, sin prisa pero sin pausa. Aspirábamos hace un año y medio a uno, dos diputados para ser el Pepito Grillo del Congreso. Ahora no nos entran las prisas. Vamos poco a poco y sin cambiar de discurso ni suavizar posturas.

—Pero en el centro están los votos.

—Eso es un mantra de los sociólogos, a los que miro con cierta distancia a pesar de serlo yo, o quizás por ello. El centro, la derecha o la izquierda no determinan los debates políticos y menos lo harán en el futuro. Hay muchos debates fuera de esas categorías.

—El vicepresidente Iglesias mantiene que Vox querría dar un golpe de Estado.

—Él dijo que nos gustaría y que no nos atrevemos, y yo digo que a Pablo Iglesias le gustaría iniciar una guerra civil y que desgraciadamente creo que se atreve en su insensatez a seguir provocando odio en España. A mi me preocupa muchísimo la ideología que él representa, se ha declarado comunista, posición muy peligrosa y responsable de muchos de los crímenes que se han producido en la historia de la humanidad. Pero me preocupa el modo en el que está azuzando el enfrentamiento en España.

—¿Y no comprende en cambio el miedo a Vox, a los cauces que pueda llegar a seguir?

—En absoluto. Vox defiende el orden constitucional, el orden democrático, la separación de poderes, el imperio de la Ley, y sí, no nos gusta el estado de las autonomías, pero no esperamos derogarlo por decreto. Aceptamos las reglas del juego democrático y sin embargo Vox es calificado de partido de ultraderecha y a Podemos los medios no le califican como partido de ultraizquierda a pesar de que su secretario general se ha declarado comunista. Yo nunca me he declarado fascista sencillamente porque no lo soy. No se nos trata de la misma manera.

—¿Sigue defendiendo que se cambie la ley para que los españoles puedan portar armas?

—Yo no planteé eso, aunque se tradujo así. Los españoles ya tienen derecho a portar armas de caza, de tiro deportivo y en muy pocos casos de defensa personal. Lo que planteamos es que quien sea asaltado en su casa tenga derecho a la legítimas defensa.

—¿Qué pretende cambiar Vox del sistema político español?

—No queremos una España centralista, queremos un Estado unitario, y el de las autonomías se ha convertido en un enemigo de la pluralidad de España. La ha convertido en una nación con 17 focos centralistas. Hay una hinchazón institucional que afecta al día a día de los ciudadanos porque hay que sostenerla con nuestros impuestos.

—¿Cómo habría gestionado Vox la pandemia?

—Vox es un partido de la oposición que no tenía la información que tenía el Gobierno. Nosotros no habríamos ocultado la información pensando en una agenda ideológica y en las manifestaciones del 8 de marzo convocando a mujeres que fueron víctimas de quienes convocaron sabiendo que la pandemia se estaba acelerando en España. Y nosotros habríamos tomado medidas antes.

—¿Habría impuesto un artículo 155 generalizado para paralizar las autonomías aprovechando la pandemia?

—Fuimos los primeros que pedimos el estado de alarma con la idea de un mando único. El Gobierno enseguida tuvo problemas con los separatistas y fue más beligerante con las regiones más leales que con las gestionadas por los nacionalistas. Vox se podría haber equivocado, como cualquier gobierno, pero el Gobierno de España ha cometido una negligencia criminal por razones ideológicas y ha provocado que en España hubiese más muertos que los que habría habido en circunstancias normales.

—¿Está diciendo que con Vox habría menos muertos?

—Esa pregunta busca el titular, pero creo que con cualquier gobierno que hubiese tomado medidas antes y no guiado por criterios ideológicos habría habido menos muertos.

Abascal, en el mitin de Vox en Vigo
Abascal, en el mitin de Vox en Vigo
Feijoo compromete la estrategia nacional de su partido

Santiago Abascal marca como objetivo para Vox en Galicia entrar en el Parlamento. Aspira a ser llave del Gobierno y desde la Xunta reducir el número de consellerías y promover la fusión de ayuntamientos.

—Quiere ser llave de Gobierno en Galicia pero recela de Feijoo.

—Si los gallegos nos la otorgan, esperamos tener capacidad de diálogo con el PP de Galicia, aunque parece que nos lo pone un poco difícil porque hemos escuchado a Feijoo alabar la gestión del Gobierno de España en la crisis del coronavirus, y no sabemos qué alaba. Compromete con ello la estrategia nacional de su partido y por eso prevemos que el diálogo será más complicado, pero por nosotros no va a quedar. Lo que está claro es que no vamos a pactar ni con el PSOE, ni con Podemos ni con el Bloque.

—Se da por hecho.

—Por si acaso. 

—¿Y en serio piensa que Feijoo está cerca del nacionalismo?

—Feijoo tiene veleidades nacionalistas, probablemente estratégicas para ganarse determinado voto. Es un hombre con voluntad de poder, pero no sé qué cree ni qué piensa, en cambio de mí se sabe claramente. Él ha dicho que Galicia es una nación sin Estado. Sigue la estrategia de Abel Caballero de identificar, en un caso Vigo y en otro Galicia con su persona y por eso dice que Vox no tiene cabida en Galicia. Pues 115.000 gallegos nos han votado (generales de noviembre). Ya estamos aquí y tendríamos más apoyo si no fuese por los mensajes del voto útil. Tenemos más simpatía que votos pero es cuestión de tiempo que alcancemos nuestras expectativas.

—Feijoo ha pedido a los votantes de Vox que le apoyen para ganar y poder seguir siendo presidente de Galicia.

—Me sorprende que Feijoo alabe al PSOE y ataque a Vox por cualquier cosa y cada vez que puede. ¡Que pida los votos socialistas! Nosotros pedimos que quienes confiaron en nosotros vuelvan a hacerlo y los que votaron a Feijoo que confién en Vox, que será una manera de que si Feijoo gobierna lo haga con más sentido y con un ancla, que es lo que va a ser Vox, para que esté vigilado para evitar esas tentaciones progres y las veleidades nacionalistas.

—Fraga defendió la administración única en Galicia y que no se duplicara aquí las instituciones y la representación del Estado. ¿Era también nacionalista el fundador del PP?

—Fraga me queda un poco lejos por razones generacionales. Pero en la imposición del gallego actuó en esa misma lógica, pero Feijoo le ha superado en el error.

—¿Es que resulta un problema para Vox el idioma gallego?

—El problema es la falta de libertad. El gallego es el idioma de mis ancestros. Mi abueliña me ha hablado gallego con toda naturalidad toda mi vida. No tengo ningún tipo de rechazo al gallego y me ofendería cualquier tipo de ataque al gallego porque lo sentiría como un ataque a mis raíces y a la lengua que considero de mis ancestros. Pero el gallego sirve para Galicia, el vasco para algunas partes del País Vasco y el español nos sirve para andar con gran orgullo por el mundo, con gran capacidad de comunicación e incluso constituye una oportunidad económica y en ese sentido, privar a muchos jóvenes vascos y gallegos de la oportunidad de aprender una lengua común e insistir en la inmersión lingüística, es un error. Ahora bien, si los padres desean que sus hijos sean sometidos a esa inmersión lingüística, nosotros lo aceptamos, pero también queremos que los padres que quieran la enseñanza completa en español puedan optar a ella en Galicia, el País Vasco o Cataluña. Nuestro mensaje es igual en toda España.

—Qué garantías de gestión puede dar un partido que en las cuatro provincias gallegas y en más de la mitad de España está regido por gestoras, que no tiene estructura de dirección estable por  tanto? ¿Que no tiene caras identificables en Galicia?

—A un partido nuevo, y esto les ha pasado a todos, se acercan personas bienintencionadas y otras que no lo son tanto. Y en ese sentido nosotros estamos en una contínua renovación de nuestras estructuras y yo creo que esto debe de dar confianza a los gallegos porque si Vox tiene gestoras en este momento en Galicia es porque tiene en estos momentos a personas que representan el proyecto político que Vox está defendiendo. Si los gallegos apoyan a nuestros candidatos van a apoyar el mensaje nacional de Vox porque es el mismo en toda España. No va a haber un cacique que utilice nuestros votos.   

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
56 votos
Comentarios

Santiago Abascal: «Yo nunca me he declarado fascista porque no lo soy»