Casado y Arrimadas intentan taponar la crisis abierta por el hotel de Ayuso

Ramón Gorriarán MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Casado, durante su reunión telemática con Arrimadas
Casado, durante su reunión telemática con Arrimadas DAVID MUDARRA | Efe

El enfrentamiento en Madrid aviva el distanciamiento entre PP y Ciudadanos surgido tras las últimas elecciones

15 may 2020 . Actualizado a las 21:28 h.

Pablo Casado e Inés Arrimadas trataron de zanjar este viernes la crisis abierta entre sus partidos a raíz de la polémica por el ventajoso alojamiento de la presidenta de la Comunidad de Madrid en un aparthotel y el presunto trato de favor al propietario de la cadena hotelera. Un encontronazo que no tendría mayor relevancia si no fuera porque ha hecho subir la temperatura del enrarecido clima entre el PP y Ciudadanos desde las últimas elecciones generales, y que tuvo su momento de tensión culminante con el apoyo de los liberales al Gobierno de Pedro Sánchez a la última prórroga el estado de alarma la semana pasada, un movimiento que dejo en tierra de nadie a los populares con una abstención irrelevante.

Los líderes del PP y Ciudadanos no se cansan de repetir que sus relaciones son «excelentes» y que mantienen un contacto fluido. Pero tuvieron que reunirse este viernes por videoconferencia para evitar que el incendio de Madrid se propague a otros territorios. En teoría se reunían para blindar su alianza electoral en el País Vasco ante las próximas votaciones autonómicas en esa comunidad, pero ese asunto fue lo de menos. El meollo, según señalaron fuentes de ambas formaciones, estuvo en suturar las heridas que han abierto en las últimas semanas y, sobre todo, poner a salvo las coaliciones gubernamentales que mantienen en cuatro comunidades.

En un comunicado conjunto remitido tras el encuentro, hicieron un «balance muy positivo» de sus pactos autonómicos, a los que calificaron de «éxito». Se felicitaron asimismo por la gestión que llevan a cabo frente a la pandemia, «adelantándose en muchos casos a la actuación del Gobierno de España». Pero sin la menor mención a la crisis que atraviesa la coalición en Madrid. Los acuerdos en Castilla y León, Andalucía, Murcia y Madrid son «fuertes y sólidos», y van a durar «toda la legislatura», afirmó Casado antes del encuentro. Los pactos de coalición «están funcionando bien», complementó Arrimadas también antes de conversar con el líder de los populares. El texto conjunto posterior no hizo más que corroborar ese análisis.