Sánchez prorroga el estado de alarma, aunque las empresas podrán retomar su actividad a partir del 9 de abril

El jefe del Gobierno pide unidad a las fuerzas políticas y las organizaciones sociales para poner en marcha unos «nuevos pactos de la Moncloa»


Madrid / La Voz

«Toca implorar a todos sacrificio, resistencia y moral de victoria». Los españoles seguirán confinados en sus hogares para luchar contra la propagación del coronavirus como mínimo hasta el 26 de abril, aunque las empresas podrán retomar la actividad a partir del próximo jueves. Así lo anunció ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras tomar la decisión de solicitar al Congreso la prórroga del estado de alarma durante dos semanas más. Aunque el jefe del Ejecutivo dio por seguro que serán necesarias nuevas prórrogas, por lo que las medidas de aislamiento social se prolongarán durante el mes de mayo, a partir del 9 de abril la situación volverá a ser la que estaba vigente al decretarse por primera vez el estado de alarma. Es decir, sin las medidas económicas tomadas con los decretos posteriores, que han supuesto la paralización de toda la actividad económica en los sectores considerados no esenciales.

Deshibernación de la economía

Fin de los permisos retribuidos recuperables

La vigencia de los reales decretos aprobados el 29 de marzo, que supusieron la puesta en marcha del permiso retribuido recuperable y la práctica hibernación de la economía, vencerá el 9 de abril sin que estos sean renovados. Por tanto, las empresas, especialmente la construcción y las grandes industrias, podrán retomar su actividad con las medidas de precaución e higiene necesarias. La idea del Gobierno central es que tras las vacaciones de Semana Santa se reanude el trabajo. Los empleados que disfrutan del permiso retribuido recuperable tendrán que incorporarse, por tanto, a sus puestos partir del 13 de abril en las mismas condiciones en las que se encontraban antes de que la medida entrara en vigor.

El estado de alarma seguirá en mayo

Mayoría asegurada en el Parlamento

Aunque el estado de alarma se mantendrá vigente más allá del 26 de abril, Sánchez ha decidido solicitar al Congreso su extensión durante solo dos semanas más, apelando a la necesidad de que el Gobierno se someta al control del Parlamento. «¿Por qué no solicitamos más? Porque estaríamos sentando un precedente. La Constitución en su artículo 116 habla de prórrogas de 15 días y es muy importante rendir cuentas ante el Congreso», indicó, aunque dio por hecho que habrá «sucesivos estados de alarma» con distintas graduaciones en las condiciones de confinamiento. «No vamos a poder salir de casa, pero sí empezaremos a recorrer el pasillo, empezaremos esa transición», dijo gráficamente para rebajar las expectativas de una pronta vuelta a la normalidad en la libertad de movimientos. El Gobierno tiene garantizada la aprobación de esta segunda prórroga, una vez que tanto el líder del PP, Pablo Casado, como la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, comprometieron su apoyo al jefe del Ejecutivo en una conversación telefónica previa a su comparecencia. Algo que garantiza una mayoría amplia en la votación en el Parlamento para convalidar esa medida.

Relajación paulatina

Nuevas prórrogas con menos restricciones

Sánchez decidió prorrogar el estado de alarma tras reunirse con el comité científico, que recomendó mantener el aislamiento social para hacer frente a la pandemia y evitar que un relajamiento en el confinamiento suponga un rebrote del virus cuando se empiezan a apreciar síntomas de que el pico de las infecciones está ya muy próximo.

«Las medidas excepcionales del estado de alarma no van a durar otros 15 días, van a durar un tiempo más», advirtió Sánchez, que aseguró que «vendrán más días» con medidas excepcionales, aunque no necesariamente con las limitaciones a la libertad de movimientos que se aplican en la actualidad. «Será distinto. Empezaremos a recuperar algo de nuestra vida económica y social. Eso es lo que estamos planificando», explicó. No concretó la duración del estado de alarma que se plantea el Gobierno, pero avanzó que será «el menor posible, dependiendo de la eficacia».

Cerca del pico

«Estamos en condiciones de doblegar la curva»

«Estamos en condiciones de doblegar la curva de expansión de la epidemia», señaló el presidente del Gobierno en un discurso en el que ofreció más señales de optimismo que en sus últimas intervenciones. Aunque admitió que las medidas que se han tomado son «duras», estimó que son «imprescindibles» y por tanto es necesario mantenerlas. A su juicio, «con todas las cautelas», esas dos semanas más de confinamiento añadidas son el tiempo que necesita el sistema de salud «para recuperarse». Según los datos que transmiten los científicos, en los próximos días se alcanzará el pico de los contagios. «Estamos cerca de alcanzarlo. Pero ahora toca de nuevo implorar sacrificio, resistencia, moral de victoria», indicó el jefe del Ejecutivo. Pese al optimismo, no ocultó que los próximos días serán «muy difíciles para todos» y pondrán a prueba nuestra «serenidad». Para ejemplificar el sacrificio y el esfuerzo colectivo que será necesario para reconstruir la economía cuando se supere la pandemia, parafraseó el discurso del ex presidente norteamericano John F. Kennedy en el día de su investidura el 20 de enero de 1961. «Deberemos pasar del qué pueden hacer los demás por mí al qué puedo hacer yo por los demás», dijo el presidente del Gobierno.

Busca el cierre de filas

Nuevos pactos de la Moncloa

Tras las críticas recibidas por parte de la oposición, de presidentes autonómicos como el gallego Alberto Núñez Feijoo e incluso de sus socios de investidura, como PNV o ERC, a la unilateralidad en la toma de decisiones que deben ser avaladas por el Parlamento, el Gobierno ha dado un giro a su estrategia y trata de lograr el mayor cierre de filas posible en torno a las medidas sociales y económicas. Sánchez reclamó la máxima unión de las fuerzas políticas y los agentes sociales para hacer frente a esta crisis, apelando a la necesidad de alcanzar unos «nuevos pactos de la Moncloa» para relanzar «la economía y el tejido social, que se va a ver resentido como consecuencia del confinamiento». «Vamos a hablar con todas las fuerzas políticas y con todos los agentes sociales para avanzar: creo que podemos buscar un acuerdo como los pactos de la Moncloa», señaló para añadir: «Todos estamos apelando a la unidad y esta tiene que darse entre las fuerzas políticas».

Rechazo a la confrontación política

«Sé quién es mi enemigo»

Sánchez rechazó entrar en debates políticos por las críticas que está recibiendo. «Sé muy bien quién es mi enemigo», dijo, instando a dejar los reproches y reclamando incluso la necesidad de mantener la unidad de cara al futuro con el presidente del Gobierno que lo sustituya. «Mi enemigo es el COVID-19. El debate político vendrá, pero por mi parte será constructivo. Asumo las responsabilidades en primera persona porque represento a la nación en primera persona», afirmó. El Gobierno está dispuesto a atender algunas de las propuestas de los nacionalistas vascos y de ERC para asegurarse su respaldo en el Parlamento. Sánchez no quiere acudir a ninguna votación en el Congreso dependiendo de la posición de PP, Ciudadanos y Vox y pretende garantizarse como mínimo la mayoría que permitió su investidura como presidente.

Mensaje a Europa

«No renunciaremos a los eurobonos»

Sánchez es consciente de que necesita la máxima unidad política en España para hacer frente con éxito a una crisis sanitaria y económica sin precedentes, pero también de que ese objetivo no será posible sin ayuda exterior. Apeló por ello a la necesaria unidad en la Unión Europea «para hacer frente a las deudas» en las que va a incurrir el país. «Europa no puede fallar esta vez», insistió, porque, a su juicio, «se ha resistido durante demasiado tiempo a una responsabilidad compartida». Se reafirmó en su propuesta de poner en práctica un gran Plan Marshall avalado por todos los países para impulsar la recuperación económica tras la superación de la pandemia. «Si la Unión Europea existe es para hacer frente unida a una crisis como esta. Lo hicimos después de la Segunda Guerra Mundial y tenemos que hacerlo ahora», indicó. Aunque las posiciones inflexibles de países como Holanda y Alemania han dado paso a una postura más proclive a ayudar económicamente a España y a Italia, los más golpeados por la crisis del COVID-19, Sánchez insiste en que, aunque ahora mismo se están negociando con el resto de los países otras medidas económicas, su Gobierno, dijo, «no va a renunciar a los eurobonos, porque eso es Europa».

Votación esta semana

Busca el encuentro con el PNV y ERC

Tras ser aprobada en el Consejo de Ministros ordinario de este martes, la ampliación del estado de alarma y la prórroga del confinamiento de la población tendrá que ser votada en el Parlamento en un pleno que la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, ha fijado para el próximo jueves, 9 de abril, a primera hora de la mañana, para evitar una votación a última hora de la noche como ocurrió en el anterior pleno. Sánchez dispone, por tanto, de cuatro días para vencer las reticencias de algunos de sus socios, como el PNV, que se ha distanciado del Gobierno en los últimos días tras la decisión de paralizar todas las industrias no esenciales, y ERC, que reclama medidas de confinamiento aún más duras.

Reales decretos

Pendientes de ser convalidados

El Gobierno tiene pendiente todavía la convalidación de los reales decretos que supusieron la hibernación de la economía y la aprobación de medidas como el permiso retribuido recuperable con cargo a las empresas. La junta de portavoces decidirá el próximo martes si se votan conjuntamente con la prórroga del estado de alarma o en una sesión independiente.

Aunque esas medidas decaerán el próximo 9 de abril al no renovarse los decretos, el Gobierno necesita una mayoría para su convalidación. El PP anunció que no los apoyaría. Sin embargo, una vez que el Ejecutivo ha dado marcha atrás en la paralización de las grandes industrias, tiene más fácil recuperar el apoyo de sus socios del PNV y evitar así una posible derrota en la votación en el Congreso.

PP y Cs apoyan la medida y Vox rechaza hablar con el presidente

El PNV no decidirá su voto en el Parlamento hasta mañana

G. B.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó al líder de la oposición, Pablo Casado, y al resto de los portavoces de las fuerzas políticas su intención de solicitar la prórroga del estado de alarma, al contrario de lo que ocurrió en la anterior ocasión. Casado garantizó a Sánchez en conversación telefónica el apoyo de su partido a «las medidas de contención del coronavirus». «La lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia», añadió, sin embargo, en un mensaje posterior en Twitter. El apoyo a esa medida no rebajó las críticas del PP a la gestión de Sánchez. El secretario general de los populares, Teodoro García Egea, comparó la comparecencia del presidente con el formato del programa televisivo Aló, presidente del venezolano Nicolás Maduro y criticó que los ciudadanos sigan «sin saber qué ha ocurrido con los respiradores que se han quedado en Turquía ni dónde están las mascarillas, ni los guantes, ni nada».

Arrimadas apoya la decisión de Sánchez y respalda la propuesta de poner en marcha unos nuevos pactos de la Moncloa

La presienta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, expresó también su apoyo a la prórroga del estado de alarma. «Si consensuamos todas las medidas sanitarias y económicas seremos más eficaces y fuertes frente al COVID-19», señaló la líder del partido naranja en Twitter. Cs considera que la propuesta de alcanzar unos nuevos pactos de la Moncloa implica que Sánchez recoge su idea de un gran acuerdo por la reconstrucción nacional.

Abascal pide la dimisión del presidente del Gobierno y lo acusa de cambiar los términos del estado de alarma que se aprobóMucho más dura fue la posición del líder de Vox, Santiago Abascal, que rechazó incluso atender la propuesta de Sánchez de mantener una conversación telefónica y exigió la dimisión del jefe del Ejecutivo. Abascal remitió a la Moncloa un texto dirigido al presidente en el que expone los motivos por los que se negó a hablar con él. Entre otras cuestiones, indica que Sánchez ha «cambiado unilateralmente las condiciones del estado de alarma» que apoyó Vox «para hacerlo al gusto de lo que le pedían separatistas y extrema izquierda». Anuncia que su grupo recurrirá al Tribunal Constitucional los términos del estado de alarma y estima que «el diálogo con el presidente debe realizarse en el Congreso». Abascal, además, pide al Gobierno que, «antes de dimitir, apruebe un decreto para pagar las nóminas de todos los españoles a los que se impide trabajar y a los autónomos una media de sus ingresos, además de un bonus a quienes trabajan en servicios esenciales, ya sean sanitarios, fuerzas de seguridad, empleados de tiendas de comestibles o al sector primario».

El PNV no adelanta su voto

Como es habitual, el PNV no adelantó cuál será su posición respecto a la prórroga del estado de alarma. Tras hablar con Sánchez, el portavoz de los nacionalistas vascos en el Congreso, Aitor Esteban, indicó que su partido fijará su postura mañana en la reunión de la dirección de la formación en la que él mismo informará de los términos de su conversación con el presidente del Gobierno. Sánchez contactó ya el pasado viernes con el lendakari, Iñigo Urkullu, para adelantarle sus planes.

El apoyo del PP y Cs garantiza al Gobierno central una amplia mayoría. En la anterior ocasión, votaron a favor el PSOE, Unidas Podemos, PP, Vox, Ciudadanos, PNV, Más País, Compromís, UPN, BNG, Coalición Canaria, Foro Asturias, PRC y Teruel Existe. Tanto ERC como Junts per Cat, EH Bildu y la CUP se abstuvieron. Hubo 321 votos a favor y 28 abstenciones. En esta ocasión los números serán distintos, ya que Vox retirará la confianza al Ejecutivo.

Casado garantiza su voto a favor de la prórroga, pero dice que «la lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia»

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