El futuro judicial de Juan Carlos de Borbón depende de su inviolabilidad

MATEO BALÍN MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El rey Felipe VI junto a su padre,  durante la reunión del patronato de la Fundación Cotec del 2019
El rey Felipe VI junto a su padre, durante la reunión del patronato de la Fundación Cotec del 2019 Paco Campos | Efe

La Fiscalía dijo en el 2018 que no podía investigar al emérito por hechos previos al 2014

17 mar 2020 . Actualizado a las 19:15 h.

El escudo de la inviolabilidad del rey Juan Carlos mientras fue jefe del Estado (1975-2014) será el meollo jurídico de los diferentes frentes procesales en ciernes. No solo en España, con las pesquisas de Anticorrupción sobre las presuntas comisiones en el AVE saudí, sino también en Suiza, donde la Fiscalía de Ginebra tiene diligencias abiertas desde el 2018 por presunto blanqueo de capitales, y en el Reino Unido, donde Corinna Larsen ha anunciado una demanda por el acoso sufrido «hasta hoy».

Más allá de las revelaciones del caso Villarejo en el verano del 2018, el giro inmediato de los acontecimientos tuvo lugar el pasado 4 de marzo. La Tribuna de Ginebra publicó que Juan Carlos de Borbón tenía una cuenta en un banco suizo radicado en Bahamas. Estaba a nombre de la sociedad panameña Fundación Lucum. En ese depósito habría ingresado 100 millones de dólares en el 2008 del rey saudí Abdalá. Y de ahí salió en el 2012 una entrega a Corinna de 65 millones de euros que ahora investiga Suiza.

Tras conocerse estas informaciones, el abogado británico de Corinna, Robin Rathmell, del despacho Kobre&Kim, salió a escena este 4 de marzo. Admitió que su cliente recibió una «donación» del rey Juan Carlos en abril del 2012, después del famoso incidente del safari de Botsuana. Justificó el «regalo» por los cuidados que la familia Larsen había ofrecido al emérito cuando estuvo enfermo. Y negó cualquier vínculo del pago con la intermediación de Corinna en la adjudicación del AVE saudí a un consorcio español (fue ejecutado en el 2011 por 6.700 millones).