Juan Pablo Cardenal: «Quim Torra es un fanático, y Puigdemont, un irresponsable»

Desvela la trama internacional del «procés» y avisa: «El PP lo hizo mal, pero el PSOE repite los errores»

Juan Pablo Cardenal es escritor
Juan Pablo Cardenal es escritor

redacción / la voz

Juan Pablo Cardenal (Barcelona, 1968) relata en La telaraña (Editorial Ariel) muchas de las entretelas del proceso secesionista. Residente en Suiza, decidió «desmontar las mentiras separatistas» ante la inacción del Gobierno de Mariano Rajoy. «El detonante fue una información del New York Times, y su cobertura en todo lo que rodeaba a Cataluña, en la que directamente se falseaba y manipulaba en favor de los independentistas», cuenta.

-Usted califica el 1-O de trampa.

-Sí, porque los independentistas consiguieron lo que buscaban, imágenes de violencia policial para aparecer como víctimas. Y el Gobierno, con Soraya Sáenz de Santamaría a la cabeza, no lo supo ver. Una semana antes presumía de que no iba a haber urnas. No lo vieron venir. Erraron en el diagnóstico. La gestión de todo el proceso fue nefasta y el independentismo consiguió su objetivo. Por eso creo que la trampa funcionó.

-Pero han acabado en la cárcel, aunque sea por poco tiempo.

-La mejor definición me la dio Josep Martí para el libro: el 1-O los independentistas ganaron todas las fichas de la partida de póker, pero las arriesgaron todas con la declaración unilateral y perdieron. No supieron ganar.

-¿Y qué opina de la nueva estrategia de Pedro Sánchez?

-Creo que el diálogo es mentira, no existe. En una negociación, las dos partes ceden, y aquí no se habla de los catalanes no independentistas, de escolarizar a los niños en castellano, de acabar con la manipulación de la TV3 que pagamos entre todos... El Gobierno central no pide nada y me temo que pueda hacer cesiones graves e irreversibles.

-¿Se solucionaría con dinero?

-Ese es uno de los mitos de las élites madrileñas, pero creo que en este caso ni siquiera bastará. El dinero lo dan por descontado. Ahora quieren mucho más.

-Y eso a pesar de las aparentes malas relaciones de ERC y Junts.

-Me consta que se llevan fatal. Es algo histórico, pero por mucho que el PSOE o quien sea crea que se puede meter una cuña entre ellos y que acabarán rompiendo se equivoca. Hay un bien superior que los une y que está por encima de todo eso: la independencia. Y, al final, aunque discutan, acabarán de acuerdo.

-¿Qué opina de Puigdemont?

-Un irresponsable auténtico que nos ha hecho mucho daño a todos y que, a pesar de haber huido, sigue gozando de un tirón incomprensible en Cataluña.

-¿Y Oriol Junqueras?

-Un lobo con piel de cordero. Él fue el que empujó a Puigdemont en los trágicos días del 2017 hacia el precipicio de la declaración unilateral. Bajo esa imagen de ese hombre bueno, casi un Gandhi, se esconde un tipo duro que es corresponsable de la situación. Lo peor es que es el referente inmediato de la política catalana.

-¿Quim Torra?

-Es inaudito que alguien como él haya llegado a presidente de Cataluña, una comunidad que presume de inteligente, culta y avanzada. Es un tipo afable en la distancia corta, pero que se ha demostrado como un fanático peligroso que gobierna para la mitad de los catalanes y contra la otra mitad.

-¿Y Pujol y Artur Mas?

-Ellos son los verdaderos culpables de haber llegado hasta aquí. Jordi Pujol, mientras era alabado como español del año, puso las bases para conquistar de forma artificial y con dinero público el apoyo social del que ahora disfruta. Lo escribió en el plan Cataluña 2000 y nadie lo supo ver. Con su historial, es increíble, que se haya librado de la cárcel. Mas era su delfín, un pragmático que se vio arrollado por la nueva generación de convergentes. Pudo parar esto y no lo hizo, fue el que apretó el botón del procés y ni siquiera era independentista.

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