El síndrome de Estocolmo de Zapatero con el régimen de Maduro

El expresidente socialista ha pasado de mediador a ser repudiado por la oposición al régimen

José Luis Rodríguez Zapatero se reunió este sábado en Caracas con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
José Luis Rodríguez Zapatero se reunió este sábado en Caracas con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

Madrid / La Voz

El giro de Pedro Sánchez en tormo a Venezuela y el incidente con Delcy Rodríguez vienen precedidos por el protagonismo del expresidente del Gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que actuó como observador internacional en las elecciones parlamentarias de Venezuela en el 2015 y que desde el 2016 ha tratado de actuar como mediador entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición, pero acabó siendo repudiado por los detractores del chavismo, que lo acusan de favorecer al oficialismo. Zapatero, que ha viajado desde entonces 39 veces a Venezuela, presume de tener más información que nadie de lo que ocurre en el país caribeño y desmiente reiteradamente no solo las acusaciones de los opositores, sino también las de la Unión Europea sobre la restricción de las libertades. El expresidente socialista se ha reunido personalmente en numerosas ocasiones con Maduro y actualmente respalda y participa en una mesa de diálogo que el régimen ha puesto en marcha con cinco partidos minoritarios de la oposición que cohabitan con los chavistas y que solo representan a cuatro de los 165 diputados del Parlamento venezolano. Un foro que la oposición llama «la Mesita», que también respalda el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aliado de Maduro, y en el que no participa ningún miembro de la mayoría que representa el presidente encargado, Juan Guaidó, que ha sido reconocido por 59 países. En el 2019, Maduró rompió todas las negociaciones con la oposición mayoritaria que habían sido auspiciadas por el Gobierno de Noruega

Visita a Maduro y Rodríguez

Zapatero viajó el pasado fin de semana a Caracas para reunirse con Maduro y con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, después del incidente provocado por esta última al reunirse con el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, tras aterrizar en el aeropuerto de Madrid Barajas pese a tener prohibido el tránsito por el espacio europeo. El Ejecutivo de Sánchez se desmarcó del viaje de Zapatero y recalcó que lo realizó «sin ostentar ningún cargo de representación y sin mandato alguno del Gobierno de España».

En noviembre del 2018, la Asamblea de Venezuela aprobó una declaración en la que se considera a Zapatero «inadmisible» para llevar a cabo una labor de negociación o mediación en el país y se le reprocha su «incondicional parcialidad en favor de los intereses autocráticos». A pesar de las sanciones impuestas por la Unión Europea, el exlíder del PSOE ha llegado a decir que en Venezuela «hay quienes levantan antorchas de los derechos humanos sin más contenido que el de buscar confrontación interna». Sobre Delcy Rodríguez, a la que la Unión Europea acusa de haber «usurpado los poderes» de la Asamblea y de «violaciones o abusos graves de los derechos humanos», Zapatero asegura que «ha trabajado siempre a favor de las medidas de libertad y de derechos fundamentales». Sus simpatías por el régimen de Maduro llegan al punto de asegurar que en el último trimestre «ha habido crecimiento económico positivo» en Venezuela, un país que cerró el 2019 con una inflación del 200.000 %.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El síndrome de Estocolmo de Zapatero con el régimen de Maduro