La letra pequeña del pacto de investidura: las cesiones de Sánchez a los partidos y comunidades

Una consulta en Cataluña, entre otros puntos, permitieron a Sánchez renovar en la Moncloa. El PNV arrancó al PSOE la mayor cota de autogobierno de la historia y la mejora del cupo vasco 

De izquierda a derecha, Joan Balldoví (Compromís), Gabriel Rufián (ERC), Néstor Rego (BNG), Aitor Esteban (PNV), Tomás Guitarte (Teruel Existe) y Pedro Quevedo (Nueva Canarias)
De izquierda a derecha, Joan Balldoví (Compromís), Gabriel Rufián (ERC), Néstor Rego (BNG), Aitor Esteban (PNV), Tomás Guitarte (Teruel Existe) y Pedro Quevedo (Nueva Canarias)

Madrid / La Voz

Sánchez sorprendió a los dos días de las elecciones al pactar con Iglesias las bases de un Gobierno de coalición que había negado en rotundo durante la campaña. Los líderes del PSOE y de Unidas Podemos, obligados por el retroceso que sufrieron sus formaciones en la repetición electoral (perdieron 700.000 y 650.000 votos respectivamente), envainaron sus espadas con la firma de un acuerdo en el que se establecía el reparto de sillones en el Consejo de Ministros y varias de las medidas que impulsarían juntos durante la legislatura. Importante, ya que Sánchez se garantizaba al menos 155 apoyos en la votación de investidura, pero insuficiente, por lo que se vio obligado a completar un maratón de pactos con diversas fuerzas progresistas y nacionalistas que le garantizaran recabar la confianza de la Cámara.

Desde un primer momento ya se intuyó que la llave de la Moncloa estaba en manos de ERC, partido con el que acabó firmando el pacto que ha levantado más ampollas, no solo entre la oposición, sino también entre barones socialistas como Page y Lambán. El documento con el que los secesionistas se comprometieron a abstenerse en la investidura recoge el compromiso del Gobierno de poner en marcha una negociación con el Ejecutivo catalán en 15 días. Sobre la misma no habrá líneas rojas, por lo que Esquerra, tal y como advirtió, exigirá la celebración de un referendo de autodeterminación. En el documento se especifica que los acuerdos a los que se llegue en la mesa se convalidarán con una consulta a los ciudadanos catalanes. Por otra parte, Sánchez se compromete a desjudicializar la cuestión catalana, un desafío secesionista al que desde el inicio de las negociaciones el Gobierno se refiere como «conflicto político», asumiendo así otra exigencia de ERC.

Un 60 % más de inversiones

Los secesionistas también fijaron entre sus reivindicaciones una llamada de Sánchez a Quim Torra, con el que se reunirá en los próximos días poniendo en evidencia que el presidente de la Generalitat vuelve a ser un interlocutor válido en Madrid. Hay un tema económico que no aparece recogido en el acuerdo, pero al que Sánchez se comprometió con claridad. Las inversiones que destinará a Cataluña en los Presupuestos Generales del Estado se dispararán un 60 % respecto a los todavía vigentes

Sospechas en JxCat

Desde JxCat sospechan que hay otro punto pactado entre Sánchez y Junqueras que se ha quedado fuera del documento con los membretes de los socialistas y los republicanos. Fuentes parlamentarias de los neoconvergentes están convencidos de que Sánchez ha dado su palabra a Junqueras de que a través del PSC facilitará que el próximo presidente de la Generalitat sea de ERC. Es decir, Junqueras permite gobernar al PSOE con Podemos en España, y Sánchez permitirá gobernar a ERC con los comunes en Cataluña; eso sí, siempre y cuando den las cuentas tras unas elecciones que se prevén para la vuelta de la esquina, y siempre y cuando el intrincado escenario catalán no sufra un nuevo vuelco. Pero los bloques independentistas-constitucionalistas que han predominado en Cataluña en los últimos años podrían dar paso de nuevo al tradicional eje izquierda-derecha, en el que Puigdemont quedaría completamente desactivado. Al menos esa parece la estrategia.

Junto a ERC, la otra formación que se abstuvo en la investidura fue Bildu. La delegación del PSOE se reunió con los herederos de Batasuna en un encuentro sobre el que trascendió poco más que una foto que dio que hablar.

La debilidad parlamentaria obligó a Sánchez a seguir buscando socios. Los apretones de manos con el PNV, Errejón, Compromís y Nueva Canarias estaban cantados. Cada uno fijó su factura como creyó conveniente. Y en un escenario con el marcador tan ajustado aparecieron Teruel Existe, que acabó comprometiendo su voto a cambio de un puñado de inversiones para su provincia, y el del BNG, el último en darle el visto bueno.

La agenda gallega y el pacto del BNG

Los nacionalistas obtienen el mejor de los escaparates para afrontar las autonómicas

El líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, aseguró que el Gobierno ya «trabaja» por «la industria, las infraestructuras y la cuestión social y medioambiental» en Galicia. El pasado fin de semana, estuvo arropado por la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, que le trasladó unas palabras de Sánchez: «Me pide que te diga que la agenda gallega está en el centro del Consejo de Ministros», aseguró.

Feijoo presionó hasta el final para que PP y PSOE explorasen la gran coalición. Como titular de la Xunta, fue telefoneado por Sánchez en esa ronda de llamadas con la que suavizó el fin del bloqueo a Torra. Juntos repasaron la agenda gallega. «Non podo trasladar garantía algunha», lamentó Feijoo, quien admitió que antes de colgar le hizo saber a Sánchez que su política de acuerdos con UP y ERC es «mala para Galicia e para España».

 El BNG se hizo de rogar y se convirtió en la última formación que comprometió su apoyo para que Pedro Sánchez pudiera sacar adelante la investidura. El voto en contra de Néstor Rego hubiese supuesto que el resultado cambiase por completo, ya que el marcador reflejaría un empate a 166 entre síes y noes, lo que supondría un nuevo fracaso para el socialista.

Los frentistas se muestran medianamente satisfechos con el acuerdo que lograron arrancarle a la delegación negociadora elegida por el Gobierno.  El Bloque logró la transferencia de la AP-9 y el mejor de los escaparates para afrontar las elecciones autonómicas

El PNV arranca la mayor cota de autogobierno de la historia 

El Gobierno completará los traspasos pendientes y en Navarra retirará las competencias de Tráfico a la Guardia Civil

ana balseiro

Dos páginas, una docena de puntos y una redacción lo suficientemente genérica y ambigua como para que permita matizar su alcance -y ampliarlo- cuando convenga. Ese es el acuerdo rubricado entre el PNV y el PSOE y que, a cambio del respaldo a la investidura, dará al Gobierno vasco la mayor cota de autonomía de su historia, desde el Estatuto de Guernica de 1978, al comprometer el traspaso de todas las competencias pendientes. Esto es, desde la titularidad de la autopista A-68 a su paso por la comunidad, el seguro escolar, los productos farmacéuticos y las ayudas a la jubilación a las empresas con expedientes de regulación de empleo (estas cuatro, inminentes), hasta otras más espinosas, como la gestión económica de la Seguridad Social, las prisiones, los puertos y los aeropuertos.

Y no solo eso. El lendakari vasco, Íñigo Urkullu, afirmaba tras la investidura que el nuevo Gobierno abría una «oportunidad» para avanzar «desde el diálogo y el pacto» en el nuevo estatus de autogobierno para el futuro del País Vasco, «según lo que acuerde el Parlamento vasco». El objetivo está en un nuevo Estatuto.

Precisamente, el compromiso de impulsar las reformas necesarias para «adecuar la estructura del Estado» a las necesidades territoriales del País Vasco fue uno de los puntos del texto que más soliviantó a las formaciones conservadoras, junto con el acuerdo de retirar en Navarra las competencias de Tráfico a la Guardia Civil para que las asuma la comunidad foral en un plazo de seis meses. 

Compromís amarra la promesa de una nueva financiación autonómica

Junto con una reforma del modelo en el plazo de ocho meses, la coalición también blindó la inversión territorializada

Joan Baldoví saluda al presidente en el Congreso
Joan Baldoví saluda al presidente en el Congreso

ana balseiro

Joan Baldoví, el único diputado de Compromís en el Congreso, rentabilizará en términos eminentemente económicos para la Comunidad Valenciana su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez y al subsiguiente nacimiento del Gobierno de coalición. Y es que, tras años denunciando que el actual sistema de financiación autonómica maltrata a los valencianos, la coalición ha convertido en la joya de la corona de su acuerdo con el PSOE precisamente el compromiso de reformarlo en esta legislatura. Y para asegurarse que las palabras se convertirán en hechos, Compromís ha fijado un calendario, ya que el Ejecutivo deberá presentar la propuesta de un nuevo modelo de financiación en un plazo máximo de ocho meses.

La formación, que denuncia que el actual sistema, pendiente de renovación desde el 2014, ha sido «especialmente lesivo» para la comunidad, reclama una «financiación justa y constitucional» y, mientras que la reforma no se apruebe, el Gobierno «garantizará» a la Generalitat valenciana en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) «la prestación de los servicios públicos al mismo nivel que el resto del Estado».

Inversiones «justas»

En los nueve puntos que incluye el acuerdo, Compromís también blindó la inversión territorializada para «inversiones justas e infraestructuras sostenibles», ya que obliga al Ejecutivo a cumplir -de nuevo vía PGE- la cláusula introducida el pasado año en el Estatuto de Autonomía. Dicho punto le garantiza a la comunidad que recibirá la inversión correspondiente a su peso poblacional en el conjunto del Estado: el 10,6 %, ya que concentra cinco millones de habitantes del total de 47 que residen en el país.

Los compromisos a los que accedió Sánchez para llegar a la Moncloa pasan también por financiar diversas infraestructuras ferroviarias vinculadas con la red de Cercanías -en especial en Castellón- y calificadas de «prioritarias» en el documento rubricado. Para debatir «las propuestas sobre la inversión del Estado» se creará una comisión a tres bandas, con la comunidad y las administraciones locales. Entre las obras más urgentes destacan, por ejemplo, la conexión del aeropuerto de L’A ltet con Alicante y Elche, o el túnel ferroviario que atravesará Valencia.

La coalición valenciana también dejó atado que el Ejecutivo asumirá paulatinamente en esta legislatura su obligación de financiar el 50 % del coste de la atención a la dependencia (se aplicará a todas las comunidades, tal y como recoge la norma del 2006), activando los fondos de garantía asistencial y de cohesión sanitaria.

Defensa de la agricultura

Igualmente forman parte del acuerdo la defensa de la agricultura valenciana y el impulso a las infraestructuras hídricas. Respecto a la primera, el PSOE se ha comprometido a «defender los productos agroalimentarios valencianos», en especial los cítricos, a los que destinaría «compensaciones económicas suficientes y ágiles» en el caso de que su producción se viera perjudicada por las importaciones.

Destaca también el «reconocimiento de la singularidad agraria mediterránea» en la nueva Política Agraria Común (PAC).

Nuevas transferencias para Canarias y compensaciones por su singularidad

A. B.

Respuestas para las peculiaridades y las necesidades especiales del archipiélago, con las que «compensar» los «sobrecostes de la insularidad y la lejanía». Ese fue el precio de la abstención de Nueva Canarias en la investidura de Pedro Sánchez. Aunque en el último minuto la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, con la que Nueva Canarias concurrió en coalición en los comicios de noviembre, se descolgó votando en contra, la formación que preside Román Rodríguez defendió el acuerdo alcanzado con el PSOE, un documento de trece folios que persigue una nueva vuelta de tuerca en el «cumplimiento» del fuero y la agenda canaria.

Además de desarrollar el Estatuto de Autonomía, «negociando las competencias aún pendientes de transferir», el texto incluye el respeto al régimen económico y fiscal (REF) de Canarias, cuyos recursos no se contabilizarán dentro del reparto de los fondos que se establezcan en el sistema de financiación autonómica.

La dotación de un Plan Estratégico del Turismo, garantizar el cumplimiento del descuento del 75 % en el transporte aéreo y marítimo de pasajeros frente a «artificiales incrementos de tarifas» o implementar medidas para recuperar la conectividad aérea tras la quiebra de Thomas Cook son algunos compromisos concretos, además de invertir lo prometido en el convenio de carreteras, cuyo incumplimiento se recurrió.

Otro de los pactos alcanzados es el relativo a la defensa de la singularidad del archipiélago (región ultraperiférica), en el nuevo período presupuestario de la UE (del 2021 al 2027) o negociar compensaciones ante el impacto de la entrada en vigor del brexit, pues la mitad de su producción hortofrutícola va al Reino Unido.

Teruel obtiene el compromiso de inversiones estatales en trenes y carreteras

El diputado de la  formación denunció en el debate de investidura estar siendo víctima de un acoso

El diputado de Teruel Existe, Tomás Guitarte, saluda al presidente del Gobierno durante el pleno de investidura
El diputado de Teruel Existe, Tomás Guitarte, saluda al presidente del Gobierno durante el pleno de investidura

Casi el mismo día en el que Renfe confirmaba el cierre de la venta de billetes presencial en Ortigueira, Redondela, Sarria, Viveiro, O Carballiño, Ribadavia, Guillarei y Redondela, la plataforma electoral Teruel Existe celebraba haberle arrancado a Sánchez en la negociación para su investidura el aplazamiento durante «al menos seis meses», dice el acuerdo, del cierre en varias de las estaciones afectadas por el nuevo plan de reducción de costes de la operadora ferroviaria.

El diputado de Teruel Existe denunció en el debate de investidura estar siendo víctima de un acoso en las redes sociales y en su pueblo de origen, en el que volvió a censarse tres meses antes de las elecciones tras haber pasado toda su vida en Valencia, pero aseguró que su disposición a votar a Sánchez era firme. ¿Qué logró a cambio además de este medio año de agonía para sus estaciones ferroviarias?

En el acuerdo alcanzado con el PSOE destaca introducir en el Congreso la negociación de un pacto de estado por la repoblación y el reequilibrio territorial para el que se tome como punto de partida el manifiesto de la España Vaciada, a la que se deberán destinar fondos para la dotación y mejora de sus infraestructuras. También otra medida de corte generalista como el compromiso para el traslado de sedes e instituciones oficiales a otros territorios, una descentralización en la que no se concreta nada, o la creación de una web en la que se recojan ofertas de trabajo en la España Vaciada, para fomentar la repoblación.

De vuelta al ferrocarril turolense, Guitarte obtuvo el «compromiso» del Gobierno para impulsar el desarrollo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo en el tramo Zaragoza-Teruel-Sagunto, equiparándolo al mismo nivel de prestaciones que el que se está realizando entre Zaragoza y el Cantábrico, así como la vitalización de otras líneas menores.

En carreteras, inversiones para la A-68, la A-40, trabajos de renovación en la N-330 y otras vías nacionales, así como el estudio de la prolongación y mejora de otras redes de comunicación en la provincia. Apuesta por industrializar la comarca de Andorra Sierra de Arcos y mejoras en Internet.

Más País, primer y más barato apoyo logrado por Sánchez para su investidura

F. B.

«Apoyaremos el acuerdo, que es una oportunidad para la justicia social y la transición ecológica», afirmó el diputado y portavoz de Más País tras la reunión que mantuvo con la delegación socialista en el Congreso. El exdirigente de Podemos fue el apoyo más barato que logró Sánchez para su investidura, en buena parte por las condiciones de debilidad en las que quedó su coalición de nuevo cuño tras haberse presentado en campaña como la mejor opción para acabar con el bloqueo.

No consta que Errejón firmase ningún documento específico con los socialistas a cambio de su apoyo.

«Gracias, Pablo»

El líder de Más País, que se perdió la jornada inaugural del debate de investidura aquejado de una gripe, participó en el tramo final para agradecer a «Pedro» y a «Pablo», con el que mantiene una mala relación tras su abrupta salida de Podemos, el hecho de que se hubiesen puesto de acuerdo para conformar el Gobierno de coalición. Es decir, que el papel de Errejón hasta ahora se reduce a mantenerse a la expectativa y a apoyar al nuevo Ejecutivo.

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