Sánchez multiplica las cesiones y los «gestos» hacia el secesionismo

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Marta Vilalta, portavoz y secretaria general adjunta de ERC
Marta Vilalta, portavoz y secretaria general adjunta de ERC Quique García

Asume que hay un conflicto político, abre el diálogo con Torra y paraliza los recursos en el Constitucional

17 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

«Los líderes independentistas no son de fiar». Eso es lo que dijo Pedro Sánchez solo dos días antes de las elecciones del 28A. Apenas siete meses después, tras una investidura fallida y unos nuevos comicios, el líder del PSOE lo fía todo para poder ser investido a lograr un acuerdo con los secesionistas. Con ese objetivo, no solo ha accedido a negociar con ERC, a la que ahora califica de «izquierda histórica», sino que ha hecho ya numerosas concesiones al independentismo -«gestos» en la terminología secesionista-, sin que ERC haya cedido en nada en sus posiciones maximalistas de autodeterminación y amnistía. 

¿Problema de convivencia o conflicto político?

Sánchez acuñó hace tiempo la expresión, mil veces repetida, de que lo que existe en Cataluña es «un problema de convivencia». Con esa máxima se presentó a las últimas elecciones. En su primera comparecencia tras llegar a un acuerdo con Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición, habló ya, sin embargo, de «crisis política» y «crisis territorial» en Cataluña. Pero a ERC siguió sin parecerle suficiente y exigió que asumiera que hay un «conflicto político». Dicho y hecho. Tras la primera reunión de los equipos negociadores, PSOE y ERC emitieron un comunicado en el que se apelaba a la necesidad de diálogo para encauzar el «conflicto político» en Cataluña. Algo que va más allá incluso de la declaración de Pedralbes entre Sánchez y Torra, que se refería a «un conflicto sobre el futuro de Cataluña». 

¿Ha habido cesiones de carácter judicial?

Sí. El Gobierno ya forzó en su día a la Abogacía del Estado a retirar la acusación de rebelión contra los líderes del procés, destituyendo al abogado del Estado Edmundo Bal por negarse a acatar la orden. Pero el pasado jueves, ya en plena negociación con ERC, dio oto paso cuando la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó la libertad bajo fianza de tres de los miembros de los CDR acusados de un delito de terrorismo, cambiando así su petición inicial de prisión incondicional.