El factor Puigdemont reclama su cuota en la negociación entre PSOE y Esquerra

cristian reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

 El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el expresidente Carles Puigdemont (por videoconferencia), durante una reunión de la dirección de JxCat para determinar el posicionamiento del partido de cara a la investidura de Pedro Sánchez
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el expresidente Carles Puigdemont (por videoconferencia), durante una reunión de la dirección de JxCat para determinar el posicionamiento del partido de cara a la investidura de Pedro Sánchez Quique Garcia | Efe

Si la Justicia de la UE reconoce su inmunidad como eurodiputado, las elecciones en Cataluña pueden precipitarse

09 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El independentismo tiene una nueva fecha del calendario marcada en rojo. El 19 de diciembre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunciará sobre la inmunidad de Oriol Junqueras. El tribunal de Luxemburgo deberá ratificar o no la posición del abogado general, que considera que el líder de ERC es eurodiputado desde la proclamación de los resultados de las elecciones europeas. Si falla a favor del exvicepresidente de la Generalitat, debería hacerlo con posterioridad también en favor de Carles Puigdemont y Toni Comín y se abriría un nuevo foco de conflicto entre las instituciones catalanas y las del Estado. Y como consecuencia, la Justicia europea le daría una segunda vida a Puigdemont, según apuntan fuentes independentistas.

Todos pendientes del fallo de Luxemburgo. Porque puede tener efectos en varias direcciones. En clave catalana, Puigdemont puede venirse arriba y precipitar el adelanto electoral, si ve que puede presentarse con el cartel de que ha sido capaz de derrotar a España en los tribunales europeos y puede al fin presumir de que la vía de la huida a Bruselas, que eligió hace dos años tras declarar la independencia, fue la buena para mantener el desafío contra el Estado, en contra de la decisión de los que prefirieron quedarse en casa por «responsabilidad», como dijo Oriol Junqueras, y asumir las consecuencias penales.

En Esquerra llevan meses apretando a Torra para que convoque elecciones, pero temen que una vez más Puigdemont, que está a la espera de una nueva euroorden de extradición, les deje con la miel en los labios. Todo puede cambiar a partir de la decisión del tribunal de Luxemburgo, pues como apuntan desde el secesionismo lo que se entiende por el procés se quedó sin guion desde octubre de 2017 y se reescribe casi cada día que pasa.