El acatamiento de la Constitución no se promete ni se jura. Desde hace unos treinta años, cuando Batasuna inventó aquello del «imperativo legal», la lealtad a la Constitución se toma de cachondeo y ese cachondeo va creciendo a medida que aumenta el pluralismo del Congreso y el Senado. Este martes hemos visto todos los formatos imaginables: se prometió contra la España vaciada, por la libertad de los presos, por la independencia de Navarra, por la república catalana, por las Trece Rosas, por la salvación del planeta… Estoy por llamar a los representantes parlamentarios de Lugo para preguntarles por qué no juraron por el AVE, por el lacón con grelos o por San Froilán, ya que en Lugo no tenemos todavía en el catálogo la República Provincial.

Gracias por leer La Voz de Galicia

NO TE QUEDES SOLO
CON LOS TITULARES
WEB+APP SIN LÍMITES
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
4,95 € /mes
Prueba 30 días gratis
Sin compromiso de permanencia
VERSIÓN PDF
Accede a todas las noticias de la web y la app, lee en PDF el periódico diario y las revistas YES, Mujer Hoy y XL Semanal, y consulta la hemeroteca
9,95 € /mes
Suscríbete
Sin compromiso de permanencia

Los juramentos de la urticaria