Dos horas y media de reunión condensadas en tres párrafos y dos líneas. El PSOE y Esquerra emitieron este martes un comunicado conjunto —el jueves cada partido había lanzado su nota de prensa por separado— para informar sobre el resultado del segundo encuentro de los equipos negociadores que tratan de desbloquear la investidura de Pedro Sánchez. Socialistas e independentistas coincidieron en el diagnóstico: Cataluña vive un «conflicto político», que se debe «resolver políticamente», y, para lograrlo, se comprometieron a poner en marcha una «vía política».

Se felicitaron el PSOE y Esquerra por «avanzar en la reflexión» y en la búsqueda «de los instrumentos necesarios» para encauzar un problema de naturaleza política que, durante la campaña electoral, el presidente del Gobierno en funciones consideraba todavía como una simple cuestión «de convivencia».

Las delegaciones anunciaron que retomarán la negociación el martes 10 y, aunque no detallaron qué asuntos se analizaron durante el encuentro, también subrayaron que han avanzado «en temas concretos»: «Mantenemos una sensibilidad social compartida en lo que respecta a la recuperación de derechos civiles, laborales y sociales».

Reunión aplazada

A pesar de su inoportuno esguince de tobillo, la portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, pudo finalmente sentarse en la mesa de diálogo con los representantes de ERC, aunque se vio obligada a aplazar a este miércoles el encuentro con las diputadas de JxCat Laura Borràs y Míriam Nogueras.

Precisamente Borràs conoció este martes el escrito de la Fiscalía del Tribunal Supremo en el que Javier Zaragoza solicita al Congreso el suplicatorio para poder investigar a la diputada y reclama que se abra una causa por presuntos delitos de malversación y prevaricación. El ministerio público considera que, cuando era directora de la Institució de les Lletres Catalanes, Borràs adjudicó «de manera arbitraria» a un amigo informático 18 contratos, que fraccionó ilegalmente en trabajos de menos de 18.000 euros para sortear el concurso público. 

Cruce de acusaciones entre PSOE y PP por favorecer la entrada de Vox en la Mesa del Congreso

Fran Balado
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Tropezón de Adriana Lastra y empujones entre Vox y Ciudadanos en la constitución de las Cortes Inicio de la XIV Legislatura.

Las fuerzas progresistas se hacen con seis de los nueve asientos tras la negativa de Abascal a ceder uno a Cs; Meritxell Batet repite como presidenta del Congreso

Primer día de legislatura y primer gran choque entre el PSOE y el PP. La entrada de Vox en la Mesa del Congreso con una de las cuatro vicepresidencias ha supuesto un cruce de acusaciones entre socialistas y populares, que se responsabilizaron mutuamente de haber favorecido la llegada del partido de Santiago Abascal al órgano de gobierno de la Cámara Baja por primera vez en su historia.

Desde Ferraz afean al PP no haber querido entrar en un cambalache con Podemos para repartirse los votos entre estas tres formaciones con el fin de establecer «un cordón sanitario» a Vox. Por su parte, desde Génova sostienen que dejar a Vox fuera de la Mesa estaba en manos de Sánchez, siempre y cuando este hubiese estado dispuesto a renunciar a la vicepresidencia primera a cambio de la segunda, ya que repartiendo los 185 votos del PSOE y de Podemos entre tres candidatos, y no entre dos, habría sido suficiente para impedirles el paso.

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El PSOE y ERC activan la «vía política» para encauzar el conflicto de Cataluña