La loca carrera de sus señorías por el escaño a tiro de cámaras

Vox y Cs restan importancia al forcejeo entre dos de sus diputados por ocupar el centro del hemiciclo

Adriana Lastra, en silla de ruedas
Adriana Lastra, en silla de ruedas

Era ya toda una tradición que la jornada en la que se constituyen las Cortes, el Congreso se transformase en un circo, pero este martes se convirtió en una loca carrera por los sillones. Arrancó con más fuerza que velocidad, con una madrugadora pugna entre Vox y Cs con forcejeo incluido entre Luis Gestoso y Marcos de Quinto, que un diputado de Bildu calificó como refriega «a la ucraniana». El premio: hacerse con los escaños de la parte central del hemiciclo para estar a tiro de focos y cámaras. Ganó el exvicepresidente de Coca-Cola, lo que permitió al partido naranja hacerse con casi toda la primera fila de esa bancada central, y una parte de la segunda, ocupando sus antiguos escaños. Ni Gestoso ni De Quinto sufrieron daños físicos.

La que sí cayó lesionada fue la portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, quien acabó la jornada en silla de ruedas. No, no; aquí no hubo pelea, pero su cita a la tarde con ERC para negociar la investidura de Sánchez pareció peligrar cuando la responsable de la delegación socialista se trastabilló al levantarse de su escaño para depositar su voto en la urna. Su tobillo se torció y ella acabó retorciéndose del dolor en medio del foso. De inmediato se acercaron Ana Pastor y María Jesús Montero, médicos de carrera, para atenderla durante el poco tiempo que tardaron en acudir los servicios médicos de la Cámara. Todo quedó en un pequeño susto.

Rufián, en el gallinero

De vuelta a la carrera por los escaños, Rufián no demostró ser el más veloz, y le tocó contemplar desde el gallinero cómo circulaban los sobres entre los diputados para que no hubiese lugar a error en las votaciones para conformar la Mesa del Congreso.

El representante del BNG, Néstor Rego, madrugó y logró una posición en la cuarta fila, nada mal para un debutante que entró a la sala sin más compañía que un ejemplar de Sempre en Galiza que mostró con orgullo cuando fue llamado a acatar la Constitución: «Comprométome a defender Galiza, a democracia e a soberanía. E por imperativo legal, prometo». Los de Vox, que se encontraban solo a un par de metros de distancia, parecían preguntarse: «¿Otro más?».

Medio oculto por las columnas estaba también el líder de Más País, Iñigo Errejón. Mucho más arropada llegó la cabeza de lista del PP por Pontevedra, María Ramallo, que se ubicó junto a sus compañeros de bancada. Los socialistas gallegos también llegaron en bloque y defendieron posiciones sin problema. Es lo que tienen los equipos grandes, que a veces ganan hasta sin merecerlo. Los diputados de Galicia En Común, Yolanda Díaz y Gómez-Reino, también llegaron haciendo piña y se ubicaron cerca de Pablo Iglesias. ¿Alguien no se enteró que los escaños no se adjudican hasta la próxima semana?

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