Feijoo exigirá al Gobierno prioridad para el AVE, la industria y las deudas

El PPdeG asume la Axenda Galicia de la Xunta y estará «vixiante ante cada desprezo»

El presidente de la Xunta y del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo
El presidente de la Xunta y del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo

santiago / la voz

Estos son los principios de la Xunta, y si no le gustan al próximo inquilino de la Moncloa, seguirán siendo los mismos. Algo parecido quiso transmitir Alberto Núñez Feijoo cuando días antes del comienzo de la campaña encargó a los miembros de su Gobierno un informe que compilase las principales demandas de Galicia en 25 propuestas, que son las que llevará a la ronda de entrevistas del próximo presidente de España con los líderes autonómicos, si es que se despeja la investidura.

Tras el intercambio de cargas de profundidad propias de una contienda electoral, el PPdeG ha asumido ese documento como bandera reivindicativa propia y advierte que se mostrará «vixiante ante cada desprezo e cada incumprimento». La Axenda Galicia es un texto telegráfico sin demasiada literatura y con 25 puntos esenciales repartidos en cinco bloques que con sus matices bien podrían firmar cualquiera de las actuales fuerzas parlamentarias. La oposición no se ha parado a reprochar a la Xunta los contenidos, en los que tienen coincidencias, sino que incide en la diferente intensidad que ha aplicado Feijoo a la hora de las reclamaciones en Madrid, muy suaves e indolentes en la etapa de Rajoy -la mayoría son exigencias históricas de años atrás- y más ásperas a partir de la moción de censura, con vocación de hacerle oposición a Pedro Sánchez desde Galicia y buscando las contracciones en el PSdeG

tres temas esenciales

Material de reproche. Los dos asuntos con los que la Xunta se ha mostrado más beligerante con el Gobierno socialista es la deuda con las comunidades -700 millones a Galicia-, que se ha empezado a pagar parcialmente y que, de fondo, arrastra un cambio en el modelo de financiación autonómico que actualice algunas distorsiones que están penalizando a los territorios con problemas demográficos y de dispersión de población. El empleo y la defensa de las industrias gallegas cuya viabilidad pende en buena medida de decisiones políticas también ha desatado otra batalla que se proyectará en los próximos meses. El estatuto para las compañías electrointensivas, la transición energética sosegada, la defensa de la automoción, la garantía de carga de trabajo en Navantia hasta que se activen los contratos de las fragatas y la continuidad de Ence se convirtieron en material de reproche en los últimos meses. A estas porfías se sumó a última hora la puesta en marcha del AVE y la extensión de la red ferroviaria en el interior de la comunidad, un tema que la Xunta tenía en espera con las expectativas puestas en los avances que se pudieran producir en las últimas semanas del año, pero la paz saltó por los aires cuando el ministro Ábalos lanzó en un mitin en Lugo unos plazos que para la Administración gallega no merecen la menor credibilidad. 

infraestructuras

Quince proyectos viarios. La Xunta especifica quince proyectos viarios que merecen la atención en la legislatura que no termina de arrancar, un paquete coronado por la transferencia de la titularidad de la AP-9. Además, quiere que se intensifiquen las inversiones en materia de aguas y depuración o la condonación de las deudas de las instituciones portuarias, al estilo de Valencia

Servicios sociales

Dependencia y Xacobeo. En materia de servicios sociales, la Xunta pretende que el Gobierno convoque más plazas sanitarias y que asuma la Ley de dependencia y el acuerdo de financiación, fijado en el 50 %. Además, pide más fondos para las escuelas infantiles, la estabilidad laboral de los trabajadores de colectivos sociales, un plan de banda ancha y una apuesta decidida por el Xacobeo 2021.

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