Antidisturbios gallegos en Cataluña: «Trabajamos 19 horas seguidas, ¡19 horas con el uniforme!»

«La orden es aguantar y solo efectuamos cargas cuando estamos en peligro», afirma un agente

Efectivos de la Policía Nacional, intentan repeler a los manifestantes que, convocados por la plataforma Tsunami Democrátic, están cercando los accesos al aeropuerto de El Prat en Barcelona
Efectivos de la Policía Nacional, intentan repeler a los manifestantes que, convocados por la plataforma Tsunami Democrátic, están cercando los accesos al aeropuerto de El Prat en Barcelona

Redacción / La Voz

«Nos dio mucha pena la gente que quedó bloqueada en el aeropuerto con niños, algunos de ellos bebés», asegura un antidisturbios gallego desplazado a Cataluña hace una semana y asignado al operativo de protección del aeropuerto de El Prat el lunes, en la jornada en que los independentistas llamaron a asediar esta infraestructura barcelonesa.

Están acostumbrados a que la gente confíe en ellos. «Nos preguntaban por qué no hacíamos un hueco para que pudieran salir de El Prat, porque los manifestantes estaban atentando contra el derecho de libre circulación de las personas», comenta, y explica que ellos no podían actuar. «Solo lo hacemos cuando estamos en peligro. La orden es aguantar y solo efectuamos cargas cuando van contra nosotros». Y eso es lo que ocurrió el lunes, que tuvieron que cargar contra los radicales que los hostigaban. Este agente, bregado ya en muchas operaciones complicadas, como la vivida en la jornada del referendo ilegal del 1-0, en el 2017, asegura estar sorprendido de «lo muy organizados que están los violentos» en esta ocasión. «Tenían billetes de avión falsificados y se comunicaban con aplicaciones de mensajería cifrada para informar dónde los controles eran menos rígidos», argumenta. Y «hasta estaba un diputado de la CUP», afirma.

Con él coincide otro agente gallego de la Policía Nacional, pero con destino en Barcelona. «Afrontamos una situación caótica. Los manifestantes están muy organizados y tienen una capacidad de reacción impresionante», asegura. Según él, «el problema es que no nos dejan actuar porque la seguridad es responsabilidad de los Mossos, por eso pedimos que apliquen la Ley de Seguridad Nacional o el 155. Los Mossos no pueden con todo, están limitados». Afirma que el colectivo no entiende «cómo los Mossos no cortaron los accesos al aeropuerto cuando se veía a tanta gente caminando por la autovía para dirigirse a él».

Las cinco unidades antidisturbios enviadas desde Galicia a Cataluña y que están repartidas entre la Junquera y Salou (Tarragona) aseguran que en esta ocasión el trato de la gente es «de diez» y en el hotel «si no llegamos a la hora de la cena te la dejan preparada». Y es que desde el lunes no llegan ni a la de la cena ni a ninguna. Algunos han estado trabajando en el aeropuerto de El Prat desde las tres y media de la madrugada del lunes hasta las diez y media de la noche. «¡Trabajamos 19 horas seguidas, 19 horas con el uniforme!», se quejan. Otos añaden que lo hacen además bajo «un estrés y una tensión muy elevada». Ayer, el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, comisario José Ángel González, les informó de que se compensará el «sobreesfuerzo» y que a partir del fin de semana cuando acaben los premios Princesa de Asturias enviarán más agentes a Cataluña

Lo que más agradecen los miembros de la UIP es la «colaboración sin fisuras» de los Mossos. «Están en primera línea», admiten. También diversos sindicatos de los agentes catalanes han calificado de «excelente» la cooperación y han criticado la falta de apoyo del consejero de Interior, Miquel Buch. La Trisindical ha pedido su dimisión.

La violencia sube de intensidad en Cataluña con una nueva noche de coches quemados, barricadas y ácido contra los Mossos

La Voz

Al menos 33 personas fueron detenidas y 46 agentes resultaron heridos. Un joven resultó atropellado durante una maniobra de dispersión. En Barcelona, un padre huyó con su bebé en brazos de las llamas. Torra comparece de madrugada para echar balones fuera y culpa a «infiltrados» de la acciones violentas

Por tercera noche consecutiva, el secesionismo violento impuso su ley en buena parte de Cataluña y, sobre todo, en Barcelona. Y lo hizo, como ya ocurrió el lunes y el martes, con una coordinación y preparación casi militar. Anoche, incluso, fue más allá. Los manifestantes quemaron más de media docena de vehículos en Barcelona para impedir el paso de las fuerzas de seguridad y llegaron a lanzar ácido y un número indeterminado de cócteles molotov a los policías. Al menos 33 personas fueron detenidas y 46 agentes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los disturbios de este miércoles en Cataluña, según el último balance ofrecido por Interior. El grueso de las detenciones se produjeron en Barcelona, 12, y Lérida, 11, mientras que cinco personas han sido detenidas en Tarragona, tres en Gerona, una en Manresa y otra en Vilanova i la Geltrú. 

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