La factura de la repetición electoral

Los expertos consideran que Pedro Sánchez y Albert Rivera tienen mucho que perder el 10N

Casado, Iglesias, Sánchez y Rivera, en un debate previo a las elecciones de abril
Casado, Iglesias, Sánchez y Rivera, en un debate previo a las elecciones de abril

Uno de los asuntos más importantes que tomarán en cuenta y valorarán los electores el 10N será el comportamiento de cada partido tras las elecciones del 28 de abril y su responsabilidad en la repetición electoral. Los expertos consultados por La Voz analizan el escenario político tras confirmarse la repetición electoral y señalan a la izquierda como principal damnificada. 

¿Cómo se ha comportado Sánchez?

«Pedro Sánchez vetó al líder de su socio preferente, algo inaudito, que solo tiene antecedente en Cataluña cuando la CUP vetó a Mas, aunque por diferentes motivos», señala la politóloga Verónica Fumanal. Una vez que Pablo Iglesias se apartó, ofreció un Gobierno de coalición con una vicepresidencia y tres ministerios. Tras la investidura fallida, retiró esa oferta y propuso un acuerdo programático. «Sánchez asumió que las fuerzas políticas afines (UP, ERC y PNV) deberían facilitar su investidura y postergó hasta las últimas semanas de la primera sesión de investidura la reunión con UP a sabiendas de que, con 123 escaños, estaba muy lejos de los 176 requeridos», afirma el politólogo José Rama. Para el analista Santiago Martínez, «Sánchez empezó desde el principio a valorar la repetición electoral y tras la investidura fallida decidió apostar por esa opción, todo lo que vino después fue una escenificación». 

¿Qué hizo Iglesias?

«Rechazó una oferta de coalición con una vicepresidencia y 3 ministerios», destaca Fumanal. «Actuó como cabría esperar de un partido que tiene la posición de bisagra y, sobre todo, que posee capacidad de chantaje», asegura Rama. Martínez destaca su «brillante jugada al descartarse como ministrable, dejando en evidencia la excusas que había puesto Sánchez para no querer una coalición» y señala que «confió en llegar a un acuerdo, pero cuando vio que Sánchez había decidido repetir las elecciones comenzó a construir su relato para culparle».

 ¿Cómo actuó Casado?

Para Martínez, «es el que ha mantenido una posición más firme y coherente, dando imagen de seriedad y moderación, lo que le ha venido muy bien para construir su imagen de líder, sobre todo en contraposición a la debilidad de sus rivales».

¿Qué papel jugó Rivera?

«Realizó una oferta inasumible para el PSOE en los minutos de descuento sin tiempo material para formalizar nada», señala Fumanal. «Haber estado desaparecido coincidiendo con la crisis interna del partido ha perjudicado mucho su imagen, su última oferta in extremis ha generado dudas sobre su posicionamiento», asegura Martínez. 

¿Quién ha sido el principal responsable de la repetición electoral?

«Hay un responsable principal, y esto está fuera de toda duda, que es Pedro Sánchez», sostiene Rama. «Era el formateur, es decir, el candidato encargado de obtener los apoyos necesarios en la Cámara para ser investido y, el haber fracasado en esta empresa lo sitúa directamente como el responsable de esta situación», apunta. Pero añade que se ha llegado a nuevas elecciones, principalmente, por tres razones: (1) porque las concesiones a UP para un gobierno de coalición eran inasumibles por el PSOE; (2) porque tal y como habían definido con UP la fórmula de gobierno de coalición, podría abocar a una ruptura en medio de la legislatura y elecciones al cabo de un año, lo que podría situarlos en una peor posición electoral; y (3) porque aun con un gobierno de coalición PSOE + UP necesitarían el apoyo de otras fuerzas».

«Todos los partidos tienen su responsabilidad, pero en este caso quien tenía el encargo del Rey y de la ciudadanía por haber ganado las elecciones era el PSOE», sostiene Fumanal. «El resto también tienen su parte de responsabilidad, porque sin haber una mayoría alternativa, han urdido una mayoría de bloqueo», añade.

«El principal culpable es Sánchez, ya que podía decidir y en una fase muy inicial empezó a vislumbrar la posibilidad de la repetición electoral y apostó por ello», señala Martínez. «El segundo culpable es Rivera, porque un partido centrista debe tener tendencia al pacto, y su postura ha provocado una percepción de radicalidad que va a provocar una disonancia cognitiva en el electorado, entre esa radicalidad y su apelación al centrismo». En tercer lugar, Iglesias, porque «en su mano estuvo lograr Gobierno de izquierdas». 

¿A quién le pasará factura?

«Atendiendo a las expectativas, la decepción o la factura puede estar más presente en el ámbito de la izquierda», señala Fumanal, porque «el 28A había una creencia sobre la posibilidad real de armar un gobierno progresista». Para la analista, «quien más se juega es la izquierda, la derecha es poco probable que pierda más apoyos, puede haber movilidad interior dentro de cada bloque, pero quien se arriesga es la izquierda, quien ahora tiene el poder y puede perderlo». «Las encuestas dicen que Sánchez podría beneficiarse por ser el presidente, gracias al efecto bandwagon, es el macho alfa a batir, el caballo ganador», señala Martínez. Pero corre el «gran riesgo de que al construir su relato y culpar a los demás está sobreactuando, impostando demasiado, debería ser más natural y humilde para mostrarse más cercano a los ciudadanos, que pueden percibir que en el fondo quería repetir las elecciones».

En cuanto a Iglesias, «debería hablar más de futuro que de pasado». Pero considera que lo que ha hecho «no le va a pasar tanta factura gracias a su jugada de descartarse como ministro». Para Martínez, «Casado tiene que tener cuidado en no basar la campaña en culpabilizar a la izquierda, y hacerla más constructiva, recuperando un mensaje más moderado». Frente a Ciudadanos y Vox, que se han debilitado, el votante conservador puede volver a buscar refugio en el PP.

Rivera, según Martínez, «con su objetivo de quitar votos al PP pretende ser el más antisanchista, pero puede perder terreno por el centro». Aunque la sentencia del procés y el debate sobre posibles indultos podría beneficiarle». Para Rama, Sánchez «se la juega»; Casado «tiene poco que perder», al igual que Iglesias, que «puede ganar mucho en los debates electorales, donde se maneja con soltura»; Rivera «tiene mucho que perder (fugas a PSOE y PP) y Abascal también (vuelta al PP). 

¿Se equivocó Sánchez al forzar nuevas elecciones?

«A mi juicio, el PSOE se ha equivocado al forzar unos nuevos comicios», señala Rama. Y da seis razones: (1) porque Unidas Podemos ha tocado su suelo electoral y es previsible que no baje más escaños; (2) porque ha dado pie a que exvotantes de UP del 2016 que en abril del 2019 votaron al PSOE puedan ahora pasarse a la abstención o vuelvan a votar a UP; (3) porque pueden permitir que el PP se refuerce; (4) el agotamiento de los votantes se verá reflejado en la participación electoral y, como sabemos, una baja participación potencialmente perjudica a la izquierda; (5) Sánchez ha perdido el impacto que consiguió tras la moción de censura,; y (6) hay una parte de exvotantes del PSOE que culpabilizan a Sánchez de no haber llegado a un acuerdo con UP.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

La factura de la repetición electoral