El bloqueo le costaría 20 euros a cada votante si se repitieran las elecciones

A los 540 millones gastados desde el 2015 habría que sumar 170 de los nuevos comicios


MAdrid / La Voz

La posibilidad de que las elecciones generales tuvieran que repetirse ante el actual bloqueo político, algo que parece ya prácticamente inevitable, tendría un fuerte coste económico para España por lo que implica de desconfianza e incertidumbre de los mercados en un momento crítico para el país, con la hipótesis de que un brexit sin acuerdo tuviera que afrontarse sin un Gobierno en plenas funciones y de que se produzca un rebrote de la crisis independentista en Cataluña en cuanto se conozca la sentencia sobre el procés.

La magnitud de ese coste económico es tan inmensa como imposible de medir, entre otras cosas porque habría que sumarle el desgaste que supondría para la marca España.

Lo que sí es posible computar con precisión, sin embargo, es el coste directo que supondría una repetición de las elecciones, que serían las cuartas en cuatro años, en lo que afecta a la organización de los propios comicios y las subvenciones a los partidos. Los cálculos indican que, de confirmarse esa vuelta a las urnas, el gasto en los cuatro procesos electorales que se habrían sucedido desde el 2015, período en el que ha resultado imposible formar una mayoría estable, superaría los 710 millones de euros.

Los partidos cobran al margen de que se logre formar o no un Gobierno

En los tres procesos precedentes se gastaron cerca de 540 millones de euros, a los que habría que sumar los 170 que costarían los que se celebrarían en noviembre. La sucesión de convocatorias sin que se haya formado un Gobierno estable le habría costado por tanto a cada uno de los 36,8 millones españoles con derecho a voto cerca de 20 euros en gastos de organización y subvenciones a los partidos.

En las elecciones de abril del 2019, al coste de 138.961.516,72 euros de la organización de esos comicios hay que añadirle las subvenciones cobradas por los partidos en función de los resultados electorales obtenidos, que suman otros 46.320.713 euros. Las fuerzas políticas cobran esas cantidades al margen de que forme Gobierno o no. En total, el gasto fue de 177 millones de euros.

En los comicios del 2016, que tuvieron que celebrarse tras la imposibilidad de formar Gobierno en los del 2015, el gasto total fue de 174,7 millones de euros, divididos en 130,6 millones en el coste de la organización y otros 44 millones de euros más para subvenciones a los partidos. Un año antes, en las del 2015, el Estado gastó 130,2 millones en las elecciones generales y otros 44,4 millones de euros en subvenciones. En total, 174,6 millones de euros. Los principales costes en la organización de unos comicios son el trabajo de Correos para hacer llegar el voto a distancia y los envíos de propaganda; la impresión de papeletas y sobres de votación, así como la instalación de cabinas y el despliegue de los miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Aunque en las hipotéticas elecciones del 10 de noviembre el gasto sería inferior al ser la campaña más corta y reducirse los costes en publicidad, la cifra final en organización y subvenciones podría ser cercana a los 170 millones de euros. Hay que tener en cuenta que los partidos volverían a recibir subvenciones por los resultados que obtengan, aunque se trate de dos elecciones en menos de un año.

Más de 21.000 euros por diputado

Por cada diputado o senador, los partidos obtienen 21.167 euros. Y todas las fuerzas que obtengan parlamentarios reciben además 0,81 euros por cada voto en las listas al Congreso y otros 0,32 euros por cada voto al Senado. Al margen, a los partidos que consigan formar grupo parlamentario se les entregan otros 0,21 euros por cada votante en función de lo gastado en sus campañas de publicidad por correo. Desde el 2015, los partidos con representación en las Cortes han recibido subvenciones de más de 140 millones de euros, que se verían incrementados con unos nuevos comicios en noviembre.

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