Sánchez e Iglesias se jugarán el Gobierno en la prórroga hasta el 23 de septiembre

Ese día concluye el plazo de dos meses que arrancó el 23 de julio para pactar la investidura, si entonces no hay presidente del Ejecutivo se convocarán elecciones para el 10N

Adriana Lastra, portavoz y negociadora del PSOE, charla con Pedro Sánchez y Carmen Calvo antes de subir a la tribuna
Adriana Lastra, portavoz y negociadora del PSOE, charla con Pedro Sánchez y Carmen Calvo antes de subir a la tribuna

Fin de las fantasías tácticas. Los fans de Juego de Tronos y los gurús demoscópicos que asesoran a PSOE y Unidas Podemos se estrellaron esta tarde contra la cruda realidad. Como los malos estudiantes, no consiguieron en 48 horas lo que fueron incapaces de hacer en 80 días. A la segunda, no fue la vencida y Sánchez no fue elegido presidente. Próxima pantalla.

¿Cuál es el escenario que se plantea ahora?

Al no obtener la mayoría simple, decae la candidatura de Pedro Sánchez y empieza la cuenta atrás de 60 días desde la primera votación del martes 23 de julio. Ese es el plazo, hasta el 23 de septiembre, que tienen los líderes de PSOE y Unidas Podemos para lograr un acuerdo que ahora mismo, visto lo visto esta semana en el Congreso, más que difícil, parece imposible. Meritxell Batet visitará este viernes al rey para comunicarle el resultado y Felipe VI decidirá si abre una nueva ronda de consultas con el objetivo de designar un candidato.

¿A quién afecta el fiasco?

La nefasta gestión de las negociaciones (si es que se las puede denominar así) por parte de ambas formaciones es digna de estudio. Si la Gran Coalición alemana entre la CDU y el SPD se gestó en silencio y se plasmó, después de semanas de discretas conversaciones, en un documento de más de 200 páginas, el PSOE y Podemos malgastaron 80 días para dar a luz un triste folio en el que se resumían sus desencuentros. Ambos se dedicaron a filtrar a los medios las peticiones de sus compañeros de partida y a cruzarse declaraciones subidas de tono tanto en la prensa como en la mismísima tribuna del Congreso. ¿El resultado? Sencillo: siniestro total. Todo un éxito de los bien remunerados asesores Iván Redondo (PSOE) y Pablo Gentili (Podemos), que confiaron en su estrategia de tensar la cuerda al máximo.

¿Quién arriesga más?

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que ha cambiado radicalmente su tono revoltoso por un discurso más institucional, lanzó este jueves una advertencia que deberían tomarse muy en serio los aludidos: si los partidos de izquierdas no se ponen de acuerdo, estarán plantando la alfombra roja para que las próximas elecciones generales las gane un tripartito de derechas formado por PP, Ciudadanos y Vox.

¿Cuándo se disuelven las Cortes?

La fecha límite para formar un nuevo Gobierno es el 23 de septiembre, a la misma hora que se votó el 23 de julio. Si llegado ese momento no hay acuerdo, automáticamente se disuelven las Cortes y se convocan elecciones generales para el 10 de noviembre, con solo una semana de campaña como estableció la reforma del 2016.

¿Cuartas elecciones en cuatro años?

De repetirse los comicios, sería la cuarta cita con las urnas para unas elecciones generales en menos de cuatro años después de las celebradas el 20 de diciembre del 2015, el 26 de junio del 2016 y el pasado 28 de abril. El hartazgo de los ciudadanos ante la incapacidad de sus representantes para encontrar una salida a esta parálisis podría elevar la abstención a límites hasta ahora desconocidos. La izquierda podría pagarlo muy caro.

La izquierda en bloque pagará los platos rotos

Melchor saiz Pardo

¿A quién va a pasar más factura esta investidura fallida? «Los platos rotos los va a pagar la izquierda en bloque», afirma tajante Ángel Cazorla Martín, vicedecano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada. Sus afirmaciones, con algunos matices o quizás menos rotundidad, sí que son compartidas por la mayoría de los expertos consultados.

«Lo van a pagar todos los partidos, pero más el PSOE, Podemos y en menor medidas los socios coaligados. Aunque todo va a depender de la batalla por el relato que este jueves mismo han iniciado los partidos de Sánchez e Iglesias», matiza el profesor Juan Montabes, uno de los responsables del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa), el «CIS andaluz». «El más beneficiado de esta lamentable situación de ingobernabilidad sin duda va a ser el PP. Casado ha sabido mantener un inteligente silencio», apostilla Montabes.

El vicedecano Cazorla es el que más claro tiene que el castigo electoral se va a centrar en la izquierda, «sobre todo por la vía de la abstención». «En primavera hubo una alta participación excepcional. La izquierda se movilizó como hacía tiempo que no lo hacía por el miedo al auge de Vox. Si hay repetición electoral es difícil que esa movilización se vuelva a repetir porque Vox ya se ha normalizado», detalla el académico. Pero ese punto no va a ser el único que penalice a la izquierda, según Cazorla. «Va a haber elementos de castigo adicionales porque los votantes de izquierdas no van a entender que PSOE y Podemos hayan sido incapaces de llegar a un pacto de mínimos y que solo se hayan dedicado a discutir sobre asientos y ministerios. Van a perder muchísimo», concluye.

Ángel Valencia Saiz, catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Málaga, coincide con sus colegas, pero con matices. «El que más va a salir perjudicado de todo esto, por encima de los partidos, va a ser el propio país. Demuestra que somos incapaces de salir del bloqueo político después de cuatro años. Vivimos en la interinidad», apunta el académico.

Castigo a la izquierda

Matices también ve Iván Serrano, profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya. «Tanto PSOE como Podemos han aparecido como partidos preocupados del tacticismo y de las carteras y no de los programas. Pero lo importante es quién va a aparecer en los próximos días como más culpable de esa situación de bloqueo», apunta el profesor catalán. «La lucha de egos entre Sánchez e Iglesias ha sido brutal y ha provocado heridas muy difícilmente restañables en el futuro. El no a Iglesias ha provocado un recrudecimiento de las exigencias de Podemos», añade Cazorla.

¿Segunda oportunidad? Solo el profesor del «CIS Andaluz» cree posible un acuerdo antes del 23 de septiembre. El resto apunta que precisamente los duros reproches entre las dos formaciones y en particular la falta de sintonía de sus líderes va a hacer difícil evitar los comicios del 10 de noviembre.

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