La Fiscalía mantiene la petición de prisión permanente para los presuntos autores del crimen de Sara

M. C. C. REDACCIÓN

ESPAÑA

Imagen de archivo del desarrollo del juicio por el crimen de la pequeña Sara
Imagen de archivo del desarrollo del juicio por el crimen de la pequeña Sara NACHO GALLEGO | Efe

Los peritos confirmaron la presencia de ADN de Roberto H. H. entre las uñas de la pequeña, que intentó defenderse de las brutales agresiones

16 may 2019 . Actualizado a las 15:49 h.

Recta final en el juicio por el crimen de Sara, la niña de cuatro años que falleció el 3 de agosto del 2017 a causa de un fuerte golpe en la cabeza, después de soportar un intento de violación y múltiples malos tratos en su corta vida. La Fiscalía y casi todas las acusaciones no han variado ni un ápice sus peticiones iniciales. Prisión permanente revisable para Roberto H. H. el presunto autor de la brutal agresión que mató a la menor y para Davinia M. G., madre de la niña y pareja del supuesto asesino cuando ocurrieron los hechos, que no impidió el calvario de su hija.

Como estaba previsto, la jornada de este jueves ha estado centrada en las periciales por videoconferencia realizadas por técnicos del Instituto Nacional de Toxicología y agentes del Laboratorio de la Brigada de la Comisaría Científica de la Policía Nacional, con la particularidad de que los primeros han corroborado que hallaron restos celulares de Roberto bajo las uñas de la pequeña. Las peritos, en declaraciones recogidas por Europa Press, han explicado que el análisis de los restos extraídos de las uñas de Sara y su cotejo con una muestra de saliva de Roberto determinaron el hallazgo de «restos biológicos» compatibles con los del acusado, «con un índice o coeficiente de verosimilitud de 2.347 veces contra uno».

La prueba vendría a demostrar, según la tesis de los acusadores, que la niña se llegó a defender de su verdugo y pudo originar las lesiones que Roberto presentaba en sus manos y antebrazos, aunque este y su defensa hayan tratado de justificar durante todo el proceso que los pequeños cortes se los causó en su condición de mecánico durante los trabajos de reparación de varios coches y distintos artefactos.