Un empresario declara que dio en mano a Villarejo 850.000 euros por un informe


Madrid / Colpisa

Casa Piluca es un restaurante castizo ubicado en el barrio de La Latina de Madrid. En uno de sus dos salones se produjeron en el 2012, presuntamente, varios trasvases de dinero al comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde noviembre del 2017 acusado de liderar una organización criminal en la llamada operación Tándem. Así lo declaró a los investigadores el empresario Francisco Menéndez, querellado en la causa que se sigue en un juzgado de la Audiencia Nacional.

Menéndez, administrador de la mercantil Framen Consultores y Asesores S. L., afirmó que hizo una docena de pagos por unos supuestos servicios parapoliciales relacionados con las cuitas internas de la familia de Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial. La razón era la lucha por el control de la empresa nacional del petróleo. El compareciente detalló que abonó en efectivo 1,5 millones de euros al excomisario de la Policía Nacional y a su socio, el abogado Rafael Redondo, también investigado, entre marzo y diciembre del 2012. Al menos cuatro de esas entregas, de 850.000 euros en total, se hicieron en mano a Villarejo en el restaurante Casa Piluca, según declaró y documentó Menéndez a los fiscales del caso el 6 de octubre del 2017, casi un mes antes de que estallara la operación judicial y fueran detenidos los implicados.

Aquel interrogatorio en la sede de Anticorrupción puso los cimientos de la operación Tándem. Una causa que, un año y medio después, tiene más de una decena de piezas separadas abiertas relativas a los diferentes trabajos de «inteligencia» que presuntamente realizó el agente cuando estaba en activo. «Simultaneando así su doble condición de policía y detective privado», según los fiscales.

En el caso que nos ocupa, el llamado proyecto King, Menéndez contó que Villarejo y su socio le habrían pedido 5,5 millones de euros por el encargo. Un dinero que se encontraría en una cuenta suiza, gestionada por el empresario pero «bajo las instrucciones» de sus adinerados clientes guineanos. El empresario, no obstante, negó que el dinero viniera de sobornos u otras actividades ilícitas. Pese a ello, los fiscales aseguran que la investigación ha revelado que Framen, la mercantil administrada por este, recibió más de 21 millones de euros entre el 2011 y el 2012 de personas residentes en Guinea «por servicios facturados que se consideran irreales».

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Un empresario declara que dio en mano a Villarejo 850.000 euros por un informe