El vicepresidente Pere Aragonés rehúsa declarar por el 1-O y carga contra el juicio por el desafío independentista

Tres exconsejeros de Puigdemont admiten que dejaron la Generalitat en julio del 2017 al prever la vía unilateral

El exconsejero de Empresa, Jordi Baiget, ha reconocido que fue destituido en julio del 2017 por criticar la hoja de ruta independentista del entonces presidente Puigdemont
El exconsejero de Empresa, Jordi Baiget, ha reconocido que fue destituido en julio del 2017 por criticar la hoja de ruta independentista del entonces presidente Puigdemont

Madrid / Colpisa

El tribunal del Supremo que juzga el desafío independentista ha eximido este martes de comparecer como testigo al vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, después de que este manifestase su intención de no declarar por su compleja situación procesal, porque es investigado por un juzgado de Barcelona y aún podría acabar imputado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Pero a su salida de la sala, Aragonés ha cargado contra el Tribunal Supremo al calificar el juicio de político. Lo que se juzga es «un posicionamiento político», aseguró.

Por lo demás, en la sesión quedó claro que con Carles Puigdemont el que se moviera no salía en la foto. Esta parecía la máxima en julio del 2017, dos meses antes de aprobar las «leyes de desconexión» en el Parlamento autonómico y dar rienda suelta a su deriva unilateral. Entonces, tres consejeros dimitieron o fueron destituidos por las consecuencias que podría acarrear un referendo no pactado con el Estado.

Jordi Baiget, exconsejero de Empresa, relató este martes que fue destituido por criticar la hoja de ruta del entonces presidente. Recogió su maletín el 4 de julio, solo 24 horas después de que se publicara en un periódico una entrevista suya que no gustó a Puigdemont. El ahora fugado en Waterloo iba a anunciar el día 9 la fecha del referendo ilegal y cualquier palabra que restara protagonismo era vista con malos ojos. Baiget fue relevado por «pérdida de confianza», reveló a preguntas de las acusaciones. Al responsable de Empresa desde enero del 2016, que sería sustituido por el ahora procesado Santi Vila, le preguntaron por el desafío secesionista y en las respuestas publicadas el 3 de julio del 2017 decía que le parecía una «irresponsabilidad» convocar una consulta unilateral. Este martes trató de dar vueltas al titular, pero acabó asumiendo que «sí hubo una relación causa efecto entre la entrevista y el cese».

En esa información, que entonces cayó como una bomba en la cúpula del Gobierno catalán, Baiget declaró su respaldo a la vía pactada con el Estado para la celebración de una consulta o cualquier otra fórmula participativa, como unas elecciones. Dijo, además, que la deriva de Puigdemont le hizo replantearse bastantes cosas, como la posibilidad de que pudieran ir «contra su patrimonio» si seguía en el Ejecutivo, en referencia a la situación padecida por Artur Mas, a quien el Tribunal de Cuentas le embargó sus bienes. 

Jané y Ruiz, de perfil

Además testificaron otros dos consejeros que hicieron las maletas en julio de ese año, Jordi Jané (Interior) y Meritxell Ruiz (Educación), porque dimitieron. Alegaron «motivos personales», pero no pisaron charcos. En la fase de instrucción, Jané admitió que hubo motivaciones políticas en su marcha. Por la posibilidad de una futura «situación de no acuerdo» con el Estado, dijo. Un compareciente de referencia como el mayor Trapero relató que este le reconoció que no quería asumir «riesgos». Aprovechando la remodelación del Gobierno, Ruiz se apartó porque creía que su trabajo había finalizado y aludió a la «tensión dialéctica» que podría derivar de un escenario no pactado.  

El exdirector de los Mossos Albert Batlle reconoce que dimitió por su "incomodidad" sobre cómo podía evolucionar el Gobierno de Puigdemont hacia el 1-O

La Voz

Asegura que fue él quien propuso el nombramiento de Trapero, porque "no hubiese aceptado ninguna intromisión política"

El exdirector de los Mossos d'Esquadra que dimitió en julio del 2017, Albert Batlle, ha reconocido este miércoles en el juicio por el desafío independentista en el Tribunal Supremo que uno de los motivos por los que decidió dejar el cargo fue que se sentía «incómodo» por cómo podían evolucionar las cosas« hacia la celebración del referéndum del 1 de octubre. Ha dicho que este sentimiento incluso lo compartió con el exconsejero de Interior Jordi Jané, que fue cesado ese verano por el expresidente Carles Puigdemont, recoge Europa Press.

Batlle ha declarado como testigo en la vista oral, a propuesta de la acusación popular ejercida por Vox, y ha explicado que unos días después de que Joaquim Forn tomase posesión en sustitución a Jané, presentó una carta de dimisión en la que agradecía la "confianza" depositada en él y recalcaba que la policía autonómica "seguiría cumpliendo con la legalidad vigente y con el respeto a las disposiciones que emanaran de la judicatura y Fiscalía".

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