La Fiscalía alimenta con testimonios policiales la teoría de la traición de los Mossos el 1-O con su actitud estática

Un inspector manifestó la connivencia de los agentes autonómicos con la gente y que incluso uno se llevó una urna de recuerdo

El magistrado Luciano Varela cumple 72 años el 9 de mayo
El magistrado Luciano Varela cumple 72 años el 9 de mayo

madrid / colpisa

La intención de la Fiscalía en el juicio por el desafío independentista es clara: recrear en el Supremo un gran mosaico de la ciudad de Barcelona el 1-O. Que el tribunal pudiera ver a centenares de antidisturbios y agentes de los servicios de información y Policía Judicial dejándose la piel en una decena de colegios para llegar a las urnas mientras los Mossos d’Esquadra se limitaban a contemplar con «actitud totalmente indolente», a pesar de que la justicia también les había ordenado impedir el referendo ilegal.

La fiscala Consuelo Madrigal se esmeró en desmontar la tesis de la cúpula de los Mossos de que la policía autonómica hizo todo lo que pudo para abortar la consulta. Madrigal hizo desfilar a más de una docena de inspectores y agentes del CNP para que relataran su enfado por la «pasividad» y la dejadez de los mossos.

«El 1-O, los Mossos permanecieron estáticos y en actitud contemplativa», resumió con cierta indignación uno de los inspectores que coordinó el despliegue en el distrito 7 y en el que no vio a un solo antidisturbio autonómico. «Los Mossos en el Marenostrum se quedaron en la acera de enfrente observando la actuación de la Policía Nacional», insistió con rabia. «Mossos en actitud indolente», «mossos en actitud de observación», «se llevaron las urnas con la anuencia o el consentimiento de los mossos», «había un ambiente de cordialidad entre los votantes y los mossos». Ni un solo movimiento para impedir el referendo ilegal en la veintena de centros del distrito 9, testimonió otro inspector.

En el distrito 8, algo similar. En un colegio se sortearon dos urnas con el «beneplácito» de los agentes autonómicos. En otro se anunció a voz en grito, en presencia de los Mossos, el recuento sin que intervinieran. En otro, un agente autonómico uniformado se llevó una urna de recuerdo. «Fue una constante en todos los colegios. La actitud de los Mossos fue pasiva. No nos ayudaron en absoluto», insistió el inspector del distrito 8.

 Por otra parte, el Consejo General del Poder Judicial ha acordado que el juez pontevedrés Luciano Varela, que se jubila el 9 de mayo con 72 años, continúe como miembro del tribunal del desafío independentista hasta que finalice el juicio y se produzcan las «actuaciones precisas» para dictar la sentencia.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La Fiscalía alimenta con testimonios policiales la teoría de la traición de los Mossos el 1-O con su actitud estática