Villarejo admite que participó en un espionaje policial a Pablo Iglesias

Niega estar detrás del robo de un móvil cuyo contenido fue filtrado a un medio


Redacción

El excomisario José Villarejo, encarcelado desde el 2017 y encausado por la operación Tándem, reconoció este jueves lo que Podemos denuncia desde hace años. Esto es, que el Gobierno del PP habría utilizado a la Policía Nacional para investigar a Pablo Iglesias con el fin de desprestigiarlo a él y a su partido. El ex mando policial debía acudir este jueves a la Audiencia Nacional para declarar a petición propia sobre los atentados del 11M. Pero el juez Manuel García Castellón aprovechó para interrogarlo sobre la pieza que ha abierto en torno al robo de un teléfono móvil a una asesora del secretario general de Podemos, y cuyo contenido, que incluye información personal de Iglesias y datos estratégicos de la formación morada, acabó publicado, al menos en parte, en un medio digital.

El instructor, que mantiene el secreto de sumario, trata de averiguar si Villarejo fue el responsable de sustraer y filtrar lo hallado en ese dispositivo. Según José Antonio García Cabrera, abogado del excomisario, su cliente reconoció ante el magistrado que en el 2015 se abrió una investigación policial en torno a Podemos y su líder. Estas pesquisas se desarrollaron con el popular Jorge Fernández Díaz al frente de Interior, a quien desde Podemos y el independentismo se acusa de haber montado «una policía patriótica» para espiar a los adversarios políticos del Gobierno de Rajoy. Al frente de este grupo de agentes estaría, presuntamente, Eugenio Pino. Era número dos de la Policía Nacional, fue nombrado director adjunto operativo por Fernández Díaz y está imputado en la operación Kitchen, en la que supuestamente se robó a Luis Bárcenas material comprometido para el PP.

El letrado de Villarejo sostiene que este solo «vehiculó» en el ámbito policial la operación en torno al teléfono y que no fue quien dio la orden para la actuación. Pero es a él a quien se le decomisó el pendrive con los datos del aparato.

Desacreditar a la formación

El teléfono sustraído pertenecía a Dina Bousselham, asesora de Iglesias cuando este fue eurodiputado. El robo ocurrió a finales del 2015 en Madrid. En julio del 2016, parte del contenido del dispositivo fue publicado. Entre los mensajes que se difundieron figuraba uno en el que Iglesias aseguraba que «azotaría» hasta que sangrase a una popular presentadora de televisión, lo que le acarreó un alud de críticas. Antes ya había salido a la luz el informe PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima). Todo ello tendría el objetivo de desacreditar a Podemos para evitar un pacto con el PSOE.

En el documento, cuya autoría desde Podemos se atribuye a «las cloacas del Estado», se acusa a la formación morada de financiarse irregularmente con fondos procedentes de Venezuela e Irán. Los tribunales descartaron en distintas ocasiones investigar al respecto, pero el informe PISA también fue publicado y se ha convertido en un arma recurrente para arremeter contra Podemos. A raíz del hallazgo del pendrive, el juez García Castellón ofreció a Iglesias personarse como acusación particular, y lo hizo.

«Fines abyectos»

Además de responsabilidades judiciales, el robo del móvil de la asesora de Iglesias debería acarrear las políticas. Eso es lo que reclamó este jueves Fernando Grande-Marlaska. El ministro del Interior afirmó que «es una vergüenza que se haya podido supuestamente utilizar instituciones del Estado con fines absolutamente abyectos». Marlaska destacó que hay que respetar la presunción de inocencia, pero recordó que sus predecesores en Interior se han visto envueltos en polémicas como la operación Kitchen, en la que hubo una utilización «torticera, fraudulenta y partidista» de las instituciones del Estado.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Villarejo admite que participó en un espionaje policial a Pablo Iglesias