La manipulación independentista del lenguaje

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Los independentistas son expertos en darle la vuelta al diccionario
Los independentistas son expertos en darle la vuelta al diccionario Pilar Canicoba

El término «relator» es la última incorporación a un diccionario particular con el que los secesionistas tratan de tergiversar la realidad

07 feb 2019 . Actualizado a las 23:28 h.

El independentismo catalán siempre ha tenido muy claro que una de las batallas más importantes para intentar alcanzar sus pretensiones pasa por el lenguaje. Por ello, pone un especial mimo a la hora de elegir la terminología con la que referirse a según qué cosas, retorciendo alguno de los conceptos más básicos del diccionario. La última entrada que se ha incorporado al léxico independentista, bendecida por el Gobierno central, es la de relator, un término lo suficientemente ambiguo como para favorecer el acuerdo entre la Moncloa y los secesionistas con el que referirse a la figura que se sumará a la mesa de partidos abierta recientemente en Barcelona, a la que no asisten, por voluntad propia, ni Ciudadanos, ni PP ni la CUP. La acepción de la RAE que mejor encaja es la siguiente: «Persona que en un congreso o asamblea hace relación de los asuntos tratados, así como de las deliberaciones y acuerdos correspondientes».

Desde Madrid intentan vender al relator como una especie de notario que se dedique a levantar acta de todas las conversaciones que tengan lugar dentro de esa mesa de partidos. Alguien que «tome nota» y que «convoque» a las partes, se esforzó en explicar la vicepresidenta del Gobierno. Desde Barcelona, los líderes independentistas  tienen la posibilidad de ofrecérselo a su público como una nueva conquista al Gobierno central y, de paso, fuera de la Península, continuar en su empeño de hacer creer que existe un conflicto entre dos países. 

En diplomacia internacional se suele emplear el concepto de relator especial para referirse al experto de la ONU que se desplaza a un territorio determinado, siempre una zona convulsa del planeta, con el objetivo de realizar un balance. Una figura a medio camino entre un árbitro y un cirujano que diagnostique los problemas y aporte algunas de las posibles soluciones a seguir por los más altos organismos internacionales. Esta concesión de Sánchez ha generado una furibunda reacción de protesta en toda la oposición, que ha convocado para este domingo en Madrid una gran manifestación para exigir la convocatoria de elecciones inmediatas. Pero el enfado también se ha evidenciado dentro del propio PSOE. Barones de peso, diputados e históricos socialistas no han dudado en censurar en público un movimiento del presidente del Gobierno que, entienden, solo está dirigido a lograr el voto favorable de los secesionistas a sus cuentas.