Las peticiones de la defensa provocan un retraso en el inicio del juicio por el 1-O

El Supremo demora la convocatoria de la vista oral para afinar sus argumentos de cara a los recursos posteriores a Estrasburgo

Si el presidente catalán Quim Torra quiere presenciar el juicio por el 1-O contará con trato preferente «como cualquier autoridad pública española», afirmó ayer el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes.
Si el presidente catalán Quim Torra quiere presenciar el juicio por el 1-O contará con trato preferente «como cualquier autoridad pública española», afirmó ayer el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes.

Madrid / Colpisa

El que fuera máximo responsable de Orange Market, Álvaro Pérez, el Bigotes, ha asegurado este jueves al juez de la Audiencia Nacional José de la Mata que todos los contratos adjudicados en la Comunidad Valenciana a la trama Gürtel estaban ordenados por el expresidente Francisco Camps. Así lo ha manifestado el Bigotes en una declaración de más de tres horas de duración al titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que investiga si fue Camps quien ordenó adjudicar a Orange Market, la empresa de la trama Gürtel que operaba en Valencia, el puesto para la edición de Fitur del año 2009. El Bigotes ha querido aclarar ante el juez que por esas adjudicaciones no hubo contrapartida, no fueron a cambio de algo, dijo. Respecto a los contratos por los que se investiga a Camps, el Bigotes ha comentado que el expresidente le dijo que le daba el contrato de Fitur 2009 en noviembre del 2008 cuando iban paseando cerca de la casa de Camps. europa press

El comienzo del juicio por el desafío secesionista sigue a la espera del auto de admisión de prueba (citación de testigos) que deberá notificar el tribunal a las partes personadas en la causa. Pese a que el presidente de la Sala y ponente de la sentencia, Manuel Marchena, informó hace una semana de que la vista oral estaba previsto que comenzara «en fechas próximas» al próximo 5 de febrero, martes, la tardanza en dictar esta importante resolución conllevará el consiguiente retraso en el inicio del juicio. La fecha final, en cualquier caso, no está cerrada, y la vista oral podría empezar la próxima semana -las sesiones están programadas de martes a jueves- o más probablemente ya la siguiente semana si el auto del tribunal no se notifica hasta el próximo lunes.

La razón en este retraso sobre los planes inicialmente previstos no es otra que los abogados de algunos procesados ya han pedido al tribunal un margen suficiente entre esta resolución y el comienzo del juicio para disponer del tiempo suficiente para preparar adecuadamente su estrategia de defensa. La trascendencia del auto de admisión de pruebas tiene que ver no ya con la presencia de uno u otro testigo en la sala, sino con la necesidad de argumentar muy bien las negativas (en el caso de Carles Puigdemont, por ejemplo, que se ha mostrado a testificar por videoconferencia) pensando en un escenario de recursos hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Para hacerse una idea, solo las defensas de los doce acusados han presentado escritos que suman más de 1.800 folios. 

Presencia de Torra

En una conversación informal con periodistas, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, confirmó que los nueve presos llegarán este viernes a las cárceles de Alcalá Meco y Soto del Real, y anunció con la vista puesta en el juicio que los procesados podrán declarar en catalán si así lo desean. Del mismo modo, dijo que si el presidente Quim Torra quiere estar presente en el juicio contará con trato preferente «como cualquier autoridad pública española». De momento no lo ha solicitado, pero Torra sí ha asegurado que pedirá asistir como público en el Tribunal Supremo al primer día del juicio, cuando se debatirán las cuestiones previas. Tampoco descarta estar en más sesiones.

Lesmes también anunció que se ha autorizado la petición del Parlamento vasco para contar con representación institucional en la Sala y que ya hay acreditados unos 600 informadores de 150 medios., medio centenar de los cuales son extranjeros. El presidente del Supremo reconoce que el juicio por el 1-O es una «oportunidad excelente» para poner en claro la «calidad de la justicia española» frente a quienes dicen lo contrario. «La voluntad del tribunal es la de que se respeten al máximo la dignidad de los acusados», ha añadido.

El Gobierno catalán supedita su actividad a la escenificación de una irreal unidad independentista

C. R.

La agenda de los miembros de la Generalitat catalana tiene este viernes casi un único punto en el orden del día, volcarse en los actos que el independentismo ha organizado para despedir a los presos secesionistas, que, en principio, a primera hora deberían ser trasladados a Madrid, donde en los próximos días se sentarán en el banquillo del juicio del 1-O.

 El presidente de la Generalitat a la cabeza acudirá a la prisión de Can Brians 2 (Sant Esteve Sesrovires, Barcelona), donde la Guardia Civil cogerá el testigo de los Mossos y trasladará a los presos, que a primera hora abandonarán los penales de Lledoners, Mas d’Enric y Puig de les Basses. El presidente de la Generalitat les «mostrará su apoyo», en una nueva escenificación del respaldo del secesionismo a los procesados, como el que el miércoles encabezó en el palacio de la Generalitat. Además, el Consejo de Gobierno se reunirá de forma excepcional (la cita habitual es los martes) para tratar de lanzar una imagen de unidad después de días de fuertes reproches entre unos y otros sectores del independentismo. 

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Las peticiones de la defensa provocan un retraso en el inicio del juicio por el 1-O