El partido más difícil de un preparador de altura


redacción / la voz

La canasta une a José Vicente Pepu Hernández (Madrid, 1958) y a Pedro Sánchez. Coincidieron en el Instituto Ramiro de Maeztu, la cantera de un equipo histórico y singular como es el Estudiantes de Madrid. Pepu lo dirigió y Sánchez jugó en las categorías inferiores del club. Luego sus destinos se separaron. Pepu Hernández se convirtió en uno de los nombres propios del baloncesto en España. Sánchez no lo fue, pero ahora preside el país. Y ha pensando que Hernández puede ayudarlo a imponerse en un partido envenenado. Ganar la alcaldía de Madrid. 

La puesta de largo de Pepu llegó el martes desde el otro lado del Atlántico. Sánchez pronunció su nombre desde Santo Domingo, en un nuevo viaje oficial del presidente. Y apuesta por un personaje conocido pero sin perfil político para luchar en las municipales por una plaza de gran valor estratégico como la madrileña. 

Busca «jugadores»

Hernández se toma el reto como si de un partido se tratase. «Busco jugadores» y pregunta, desde su perfil de Twitter, a los madrileños si se quieren apuntar a su equipo. Pepu es consciente de que su bagaje como entrenador es su mejor carta de presentación. Dirigió a la llamada generación de oro del baloncesto español, con Gasol y Navarro como referencia, que logró en el 2006 el mundial de baloncesto, tras realizar un campeonato glorioso. Fue el mayor éxito de su dilatada carrera, que desarrolló principalmente en el Estudiantes, con el que fue campeón de la Copa del Rey en el 2000, subcampeón de la Liga ACB en la campaña 2003-2004 y subcampeón de la Copa Korac en la temporada 1998-1999. En la temporada 2003-2004 fue elegido mejor entrenador de la liga nacional. Estaba, sin duda, en la mejor etapa profesional de su vida en baloncesto, que no repitió en el Juventud y ni en su regreso al equipo del Ramiro de Maeztu.

Desde el 2012 vive apartado de las canchas pero sin abandonar el entorno mediático. Colaborador de numerosos medios, Pepu Hernández llegó a estudiar Periodismo, carrera que abandonó para centrarse en el baloncesto.

Ahora afronta un nuevo reto no exento de dificultades, sabedor de que no ha sido el primer plato del menú y de que sus opciones de llegar a alcanzar la alcaldía de Madrid son muy remotas según las encuestas, que sitúan al PSOE como la quinta opción, por detrás de Mas Madrid, Ciudadanos, PP e incluso Vox. La apuesta personal de Sánchez para la capital de España sabe que coge un balón envenenado. Rubalcaba, Narbona, Maroto y Marlaska le han dicho no al presidente. Hernández tendrá ahora que hacer equipo y saltar a la cancha en uno de los partidos más importantes de su vida. Pero sin gasoles ni navarros.

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