Podemos niega que ofreciera a ERC el cese de Borrell si respaldaba los Presupuestos

El ministro califica de «infrapolítica» las palabras que Rufián atribuye a los de Iglesias

M. e. alonso
madrid / colpisa

«Eso es la infrapolítica». Con estas cuatro palabras despachó Josep Borrell al diputado de Esquerra Gabriel Rufián, quien afirmó que Podemos ofreció a los republicanos su cabeza política a cambio del apoyo a los Presupuestos. El partido de Pablo Iglesias, en cambio, sí contestó a Rufián para llamarle mentiroso.

Andaba Borrell ocupado con su intervención de este miércoles en el foro Dialogue Raisina, en Nueva Delhi, cuando sus colaboradores le informaron de que el diputado de Esquerra había afirmado que su destitución era el precio que Pedro Sánchez estaba dispuesto a pagar a cambio del apoyo a los Presupuestos. Lo estrambótico era que la oferta no la había hecho el Gobierno sino Podemos.

El ministro de Asuntos Exteriores, de visita en la India, se negó a valorar el comentario de Rufián porque «cuando uno tiene el privilegio de ver con las luces largas la política internacional y lo que nos jugamos en el mundo, estas cosas no merecen por mi parte ninguna atención». Para el diputado de Esquerra, Borrell es su bestia negra, y su último enfrentamiento en el Congreso acabó con la nada usual expulsión del independentista del hemiciclo. «No voy a decir quién, pero Podemos nos propuso la cabeza de Borrell a cambio de nuestro apoyo a los Presupuestos. Dijeron que ellos presionarían para que Sánchez hiciera ese gesto. Les dijimos que ojalá el problema fuera Borrell», aseguró Rufián al periódico digital El Diario sin especificar en ningún momento quién fue su interlocutor en el partido morado. «Es absolutamente falso», replicó en Twitter el diputado y secretario de Comunicación de Podemos, Juanma del Olmo. «Algunos -añadió- para llamar la atención en política comienzan a utilizar el género de ciencia ficción».

Táctica «rufianista»

La dirección de Podemos acogió los comentarios de Rufián con sorpresa y enfado porque tiene buenas relaciones con Esquerra, aunque el estilo parlamentario de Rufián no sea de su agrado. «La rufianista no es la táctica más sensata», señaló Iglesias el pasado noviembre. Rufián, sin embargo y pese al claro desmentido de Podemos, insistió horas después en que Borrell fue ofrecido como moneda de cambio a Esquerra para que apoye los Presupuestos. «Nosotros -explicó el diputado de Esquerra- le dijimos [al interlocutor de Podemos] que aquello no era House Of Cards, [serie americana de drama político] que no queríamos tumbar a nadie».

Unas palabras que de nuevo fueron rebatidas, esta vez por la portavoz adjunta del grupo morado en el Congreso, Ione Belarra: «No sé con quién habla Rufián, pero garantizo que Podemos no le ha ofrecido eso».

El único contacto conocido que han mantenido Podemos y Esquerra sobre los Presupuestos es el que mantuvieron Iglesias y el líder republicano encarcelado, Oriol Junqueras, en la prisión de Lledoners el 19 de octubre. Un encuentro que el PP y Ciudadanos bautizaron como «el pacto de la cárcel», pero del que no salió ningún compromiso, al menos público, para que los republicanos apoyen las cuentas del 2019. La portavoz popular en el Congreso, Dolors Montserrat, se mostró hoy convencida de la veracidad de las palabras de Rufián.

Borrell, reconocido antiindepentista, ha protagonizado sonoros encontronazos con los diputados de ERC y del PDECat desde que el pasado junio asumió su cartera, además de plantar cara a nivel internacional al mensaje secesionista que cuestiona la justicia y la democracia españolas. Es por esto que su salida del Ejecutivo socialista supondría un gran triunfo para el soberanismo más radical. Sus choques con Rufián también han sido una constante. El pasado noviembre, un debate entre el ministro y el diputado secesionista acabó con este último expulsado del hemiciclo del Congreso.

Esta nueva polémica entre Podemos y Rufián se suma a una lista de desencuentros. Iglesias y los suyos mantienen una excelente comunicación con ERC y la mayoría de sus dirigentes, pero no con su diputado más díscolo. Rufián tampoco se ha quedado atrás. Ha preguntado a Podemos si apoyaría los Presupuestos «con Iglesias e Irene Montero en la cárcel».

La decisión sobre la tramitación o no de las cuentas de Sánchez divide al independentismo

En los Presupuestos del Estado, también el independentismo está dividido. Después de que tanto Esquerra como el PDECat abrieran la puerta a permitir la tramitación de las cuentas del Gobierno central, el presidente de la Generalitat irrumpió ayer con contundencia y dio casi por hecho que no facilitarán sus votos para que el Gobierno pueda empezar a tramitar los números del 2019.

La pugna entre los posibilistas y los radicales es una constante en el independentismo. No es la primera vez que los acontecimientos acaban desmintiendo a Torra, pero ayer quiso fijar la posición de quienes abogan por no dar nada a Sánchez e insistió en la reclamación de máximos, lo que imposibilita el acuerdo. «Seguimos pidiendo una solución que pase por el ejercicio del derecho de autodeterminación. No a los presupuestos y no a su tramitación», remató.

Torra cierra la puerta a que los Presupuestos estatales puedan al menos ser discutidos, una posición contraria a la de los grupos del PDECat y ERC en Madrid, o a la que han expresado destacados dirigentes del secesionismo como la exconsejera Dolors Bassa y el exconsejero Andreu Mas-Colell. Fuentes del PDECat creen que habrá acuerdo para poder tramitar los Presupuestos y dar así oxígeno a Pedro Sánchez hasta las elecciones de mayo. El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, sigue manteniendo el no a los Presupuestos, pero no va tan lejos en sus exigencias. «Más que gestos, nos gustarían movimientos» que posibiliten «una negociación política sobre el futuro de Cataluña», afirmó. ERC criticó, no obstante, que se le pida el apoyo cuando aún no ha visto ningún papel.

Sánchez echa un órdago y presenta los Presupuestos sin apoyo para aprobarlos

Gonzalo Bareño

Trata de presionar al independentismo, pero «tiende la mano» al PP y Ciudadanos

Pedro Sánchez quiere aprovechar el nuevo escenario político surgido de las elecciones andaluzas para dar un giro que le permita reeditar la mayoría parlamentaria obtenida en el Congreso en la moción de censura contra Mariano Rajoy. Con el objetivo de afianzar la estabilidad de su Gobierno, y sin tener asegurados los apoyos suficientes para sacarlos adelante, anunció que el Consejo de Ministros aprobará este mismo viernes los Presupuestos Generales del Estado para iniciar de inmediato su tramitación parlamentaria. Con ese órdago, que marca la agenda política desde el comienzo del año, Sánchez intenta presionar a los independentistas para que le den su apoyo, con el argumento de que, al margen de perder inversiones para Cataluña, no hacerlo podría conducir a un adelanto electoral y a un Gobierno de la derecha con el PP, Ciudadanos y Vox, que sería más lesivo para el interés del secesionismo.

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