Bernardo Montoya: «Por favor, no me dejéis salir de la cárcel porque lo volveré a hacer»

La Voz REDACCIÓN

ESPAÑA

El asesino confeso de Laura Luelmo pidió al juez que no lo dejase salir de prisión

27 dic 2018 . Actualizado a las 19:13 h.

Bernardo Montoya, asesino confeso de Laura Luelmo, pidió al juez que no lo deje salir de la cárcel. «Por favor, déjenme encerrado toda la vida, no me dejen salir más porque lo volveré a hacer», le dijo, según avanza en exclusiva Espejo Público, de Antena 3. 

Unas declaraciones que se conocen después de que ayer la Guardia Civil diese a conocer ayer los detalles de la investigación del asesinato de la joven profesora zamorana y que destacase que Bernardo Montoya había sido el «sospechoso con mayúsculas» desde el primer momento 

Los investigadores creen que Laura Luelmo sufrió un golpe contra el suelo en casa de su asesino confeso y piensan que, aunque salió con vida del domicilio de Bernardo Montoya, falleció la misma noche del día de su desaparición, el 12 de diciembre. Estos detalles aún están a la espera de la autopsia definitiva.

Tal y como explicó el coronel Ezequiel Romero, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva, las comprobaciones por parte de la Guardia Civil indican que la joven Laura Luelmo realizó una compra en el supermercado a las 17:20 horas del día en el que desapareció -el 12 de diciembre- y, al salir Bernardo Montoya la introdujo a la fuerza en su domicilio, recoge Europa Press.

Los investigadores encontraron parte de esta compra en casa del presunto homicida, donde también se hallaron restos de sangre de la víctima y del presunto asesino en una fregona que éste habría utilizado para limpiarla.

«Montoya nos manifiesta que cuando introduce a Laura en su casa le ata las manos por detrás, le pone una cinta en la boca para que no grite y la tira al suelo. En un momento, Montoya va a retirar un objeto de la entrada de su casa y cuando vuelve Laura se levanta y le da una patada en el costado y según él, nos dice que es cuando se cabrea y la golpea», explicó, según informa Europa Press, el coronel Ezequiel Romero.

Los investigadores consideran que la joven estaba inconsciente en el momento de su fallecimiento. «Lo tendrán que decir los forenses, pero tras ver el cadáver no me cabe ninguna duda de que no estaba consciente por la posición que tenía», destacó.

Montoya golpeó en su casa a Laura y luego se la llevó al campo para agredirla sexualmente

La Guardia Civil cree que Bernardo Montoya agredió sexualmente a Laura Luelmo en el campo

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La Guardia Civil tuvo claro desde el principio que Bernardo Montoya era el sospechoso con «mayúsculas» de la desaparición de Laura Luelmo, la profesora de 26 años asesinada en El Campillo (Huelva). Los investigadores han confirmado que la joven sufrió un golpe contra el suelo en casa de su presunto asesino, el mismo día que desapareció, el miércoles 12 de diciembre.

La hipótesis con la que trabajan los investigadores es que Laura Luelmo no estuvo mucho tiempo en la casa, donde sí aparecieron restos de sangre de ambos, también en una fregona. También sospechan que, dada la posición de las piernas y el cuerpo, Laura «no tuvo sufrimiento» en ese lugar y que, por tanto, podría estar inconsciente si es que fue agredida sexualmente allí. Al parecer, Montoya le quitó el pantalón, una de las prendas que se encontraron cerca del cuerpo. Las temperaturas nocturnas bastante bajas que se registran en esa zona de la sierra de Huelva pudieron contribuir a que el cadáver se mantuviera en buen estado, como se comprobó en su hallazgo, tal y como han dicho los mandos de la Guardia Civil.

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