Torra rebaja el proceso constituyente a un foro de debate

Niega que el consejo para la república vaya a ser un ente paralelo a su Gobierno


barcelona / colpisa

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, sigue dando una de cal y otra de arena. Si la semana pasada viajó a Ginebra para reclamar la mediación internacional para la cuestión catalana, ayer rebajó el alcance de los dos organismos con los que pretendía avanzar hacia la independencia, el consejo para la república y el proceso constituyente. El primero, que en un primer momento se anunció como un Gobierno paralelo con funciones ejecutivas, no se presentará hasta el martes, pero la Generalitat ya dejó caer que las «decisiones que adopte no tendrán una trascendencia directa en el Gobierno catalán».

En cuanto al proceso constituyente, que debía iniciar la redacción de una constitución catalana, de momento solo será un foro de debate entre entidades e intelectuales. La Generalitat aprobó ayer la creación del llamado Consejo Asesor para el impulso del Foro Cívico y Social para el Debate Constituyente, pero sin aclarar su composición, agenda y presupuesto. Un nombre muy rimbombante, que, según Torra, es una «herramienta republicana» para «avanzar de acuerdo con el derecho de autodeterminación». Lluís Llach será el responsable de ese organismo aunque no cobrará ni un euro. El cantautor rebajó expectativas y apuntó que este foro «no pretende ni le corresponde redactar una constitución» porque «esa es labor del Parlamento de un país». Llach dijo que el ente quiere dar voz al cien por cien de la población, pero por ahora solo busca «complicidades con la gran mayoría de la población favorable al derecho a decidir».

Ciudadanos, PSC y PP cargaron contra el «chiringuito» independentista que sirve para «colocar a los vividores del proceso». C’s fue más allá y pidió a Pedro Sánchez que lo impugne al Constitucional. ERC acepta a regañadientes el consejo para la república, mientras que la CUP se ha desvinculado de ambos organismos porque «son una estrategia para camuflar el acatamiento autonómico».

La inseguridad política impidió crear 30.000 empleos en Cataluña

La economía catalana podría haber creado hasta 30.000 empleos adicionales en el último año, pero no lo ha hecho por la presencia de los «shocks» habidos en el segundo semestre del 2017, como la incertidumbre política, los atentados terroristas de agosto, así como otros factores externos y cambios regulatorios en el sector turístico, según explicó ayer el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, en la presentación del último informe Situación Cataluña.

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