El padre de Nadia dice que su hija corre aún «riesgo inminente de muerte»

Fernando Blanco y su mujer, Margarita Garau, están siendo juzgados en la Audiencia de Lérida por quedarse presuntamente con 1,1 millones de euros en donativos para tratar a la niña

Vista de un monitor de la sala de prensa de la Audiencia de Lérida, durante el juicio que ha comenzado hoy por un delito de estafa a Fernando Blanco y Margarita Garau, los padres de Nadia
Vista de un monitor de la sala de prensa de la Audiencia de Lérida, durante el juicio que ha comenzado hoy por un delito de estafa a Fernando Blanco y Margarita Garau, los padres de Nadia

Redacción

La Audiencia Provincial de Lérida acoge desde este martes el juicio contra Fernando Blanco y su mujer, Margarita Garau, que están acusados de quedarse 1,1 millón de euros en donativos para tratar a su hija Nadia de una enfermedad rara. Durante su declaración, el padre de la pequeña ha asegurado que Nadia aún corre un «riesgo inminente de muerte», según declaraciones recogidas por la agencia Efe. 

Durante el interrogatorio, Blanco ha relatado que, con anterioridad a crear la fundación con la que cometieron presuntamente el fraude, él mismo había sufragado tratamientos y operaciones a los que Nadia habría sido sometida en hospitales nacionales e internacionales, con el fin de tratar de mejorar su calidad de vida y, en la medida de lo posible, alargársela.

No obstante, el acusado ha insistido en que Nadia corre todavía un «riesgo inminente de muerte» pese a todos los tratamientos a los que supuestamente ha sido sometida. También ha asegurado que antes de fundar la asociación fueron pagando los gastos de los tratamientos de Nadia, que ha asegurado que llegaron a ascender a 660.000 euros, porque él «tenía dinero ahorrado».

Blanco ha explicado que el origen de ese dinero estaba en su actividad profesional en una tienda de vinos que regentaba en Fígols i Alinyà (Lérida). Además, impartía conferencias de motivación por las que llegaba ha cobrar «hasta 8.000 euros», según señaló.

Finalmente, la pareja decidió crear la Asociación Nadia Nerea para la Tricotiodistrofia y Enfermedades Raras de Baleares para que Nadia pudiera ser tratada y operada por «otros médicos», ya que, en su opinión, en la sanidad pública no sabían cómo abordar la enfermedad rara de la niña.

Las claves del caso Nadia

María Viñas
Fernando Blanco recaudó miles de euros en donaciones para, supuestamente, ayudar a salvar la vida de la niña
Fernando Blanco recaudó miles de euros en donaciones para, supuestamente, ayudar a salvar la vida de la niña

Fernando Blanco y Margarita Garau llegaron a acumular casi un millón de euros en donaciones con la excusa de tratar a su hija de una enfermedad rara

Nadia Nerea Blanco Garau vive con una tía materna en Binissalem, en el corazón de Mallorca, adonde se trasladó en diciembre del 2016 cuando el juzgado dictó prisión provisional para su padre y libertad con cargos para su madre, que perdió su custodia. Solo puede verla los fines de semana. Acaba de arrancar el juicio contra ambos, acusados de presunta estafa. Durante años, se dedicaron a recaudar fondos a golpe de mentiras, con la excusa de la enfermedad de su pequeña. El negocio de Fernando Blanco y Margarita Garau les salió rentable: llegaron a acumular casi un millón de euros en donaciones con la excusa de tratar de urgencia a su hija en Estados Unidos. Nadia está enferma, sufre tricotiodistrofia, pero su vida no corre peligro. Y ellos lo sabían.

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Campañas de recogida de dinero y difusión en los medios

A partir de entonces, Blanco ha reconocido haber llevado a cabo campañas de recaudación de fondos y entrevistas en medios de comunicación para dar a conocer el caso de su hija.

El padre de Nadia ha dicho no recordar el importe total que se llegó a recaudar con la asociación, pese a que el representante del Ministerio Fiscal lo ha cuantificado en más de un millón de euros.

Según la declaración de Blanco, uno de los supuestos tratamientos que recibió Nadia en París consistía en una punción en la nuca mediante la que «le extraían genes, los mutaban y los volvían a introducir al cabo de un mes». Gracias a esta práctica se pudo alargar la esperanza de vida de la menor cinco años, según el testimonio del acusado. También ha asegurado que se instalaron en una amplia vivienda en Fígols i Alinyà, en Lérida, porque buscaban un sitio donde su hija «fuera feliz» y pudiera tener una vida «digna».

Blanco ha afirmado ante las preguntas del ministerio público que en el año 2012 se inició una campaña para recaudar 50.000 euros y poder operar a Nadia en Houston (Estados Unidos).

El fiscal ha preguntado a Blanco si en enero de 2013, cuando se tendría que haber llevado a cabo la intervención de la menor, él y su esposa disfrutaban de unos días de vacaciones en un hotel de Mallorca.

Blanco, ante dicha pregunta, se ha limitado a decir que no sabía responder al respecto, aunque sí que ha asegurado haber estado en Houston sin concretar fecha.

De igual forma, Blanco no ha sabido responder al ministerio fiscal si con los 50.000 euros recaudados para la operación de Houston el matrimonio se compró un coche valorado en unos 20.000 euros.

La defensa de Blanco había pedido que este pudiera alojarse en un hotel bajo custodia policial durante los días de celebración del juicio, pero el juez y presidente de la Audiencia de Lleida, Joan Segura, ha denegado esta solicitud al inicio de la sesión de este martes.

De igual forma, la defensa del matrimonio ha pedido al comenzar el juicio la suspensión de las diligencias previas, hecho que ha sido rechazado también por el magistrado.

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