El PNV exige a Sánchez que cumpla lo pactado porque su paciencia se agota

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo BAreño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

ADRIAN RUIZ DE HIERRO | Efe

Teme que un adelanto electoral deje al País Vasco sin las inversiones prometidas

01 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Las cosas se le siguen complicando al presidente del Gobierno, Pero Sánchez. A la crisis provocada por la dimisión de la ministra de Sanidad, Carmen Montón, la difusión de las grabación de una conversación de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con el comisario de policía jubilado José Manuel Villarejo y las dudas sobre el comportamiento fiscal del ministro de Ciencia y Universidades, Pedro Duque, se sumó ayer la presión del PNV, uno de los socios imprescindibles para formar una mayoría en el Congreso, que exigió al jefe del Ejecutivo el cumplimiento de los compromisos adquiridos a cambio de su voto a favor en la moción de censura, bajo amenaza de dejarlo caer. Unos compromisos cuya existencia, por otra parte siempre ha negado el líder socialista.

El líder del PNV, Andoni Ortuzar, avisó directamente a Sánchez de que «la paciencia se agota». Durante la celebración del Alderdi Eguna, día del partido nacionalista, el PNV incluyó entre las exigencias que deben cumplirse cuanto antes las transferencias que aún restan para completar el Estatuto de Guernica, así como la materialización de los compromisos que se incluyen en los Presupuestos para el 2019, que fueron en realidad pactados con el Gobierno de Rajoy, no con el de Sánchez. El presidente de los nacionalistas vascos presumió de que su partido ha demostrado que sabe «arrimar el hombro», en referencia a su voto a favor de la moción de censura contra Rajoy, al que una semana antes había dado su apoyo para sacar adelante los Presupuestos. A cambio de ese posicionamiento, según su argumentación, lo que toca ahora es «pasar de las de las buenas palabras y los anuncios a los hechos». Por si había dudas, añadió que el PNV ha sido «honesto y leal» con el PSOE. Pero, precisó, «que nadie se equivoque, zintzo [bueno en euskera] no quiere decir tonto».